El operativo se realizó en un sector del cerro paralelo a la calle Colombia, en el barrio Laprida. Habían realizado movimientos de suelo que alteraban el escurrimiento natural del agua de lluvia.
La Municipalidad de Comodoro Rivadavia llevó adelante este miércoles un operativo en el barrio Laprida para mitigar riesgos hídricos y frenar nuevas ocupaciones irregulares en un sector del cerro paralelo a la calle Colombia. Según informaron desde el Ejecutivo, la intervención respondió a la detección de movimientos de suelo realizados sin autorización que alteraban el escurrimiento natural del agua de lluvia y ponían en peligro a viviendas cercanas.
El procedimiento se desarrolló en el marco de los controles permanentes que realiza el Municipio en distintos sectores de la ciudad para impedir el avance de asentamientos ilegales y prevenir situaciones de riesgo vinculadas a la ocupación de terrenos no aptos para urbanizar.
De acuerdo con el informe técnico elaborado por las áreas competentes, las personas que ocupaban el lugar habían efectuado modificaciones sobre el terreno que obstruían los drenajes naturales. Esta situación generaba un escenario de alta vulnerabilidad para las familias que residen en las inmediaciones, especialmente ante la posibilidad de lluvias intensas u otros eventos climáticos.
El secretario de Ordenamiento Territorial, Bruno Hernández, sostuvo que la prioridad del área es prevenir situaciones que puedan derivar en emergencias y proteger a los vecinos de la ciudad.
“Estamos trabajando en la detección y levantamiento de ocupaciones irregulares. La planificación urbana es nuestra principal herramienta de prevención; no permitiremos que acciones individuales pongan en riesgo la seguridad y la integridad de los vecinos ante futuros eventos climáticos”, afirmó el funcionario.
Asimismo, Hernández indicó que los operativos continuarán desarrollándose en distintos puntos de Comodoro Rivadavia como parte de una estrategia para controlar las ocupaciones ilegales y garantizar un crecimiento urbano ordenado, respetando las condiciones de seguridad ambiental y de infraestructura.
Desde el Ejecutivo municipal señalaron que las ocupaciones sin autorización no solo incumplen la normativa vigente, sino que también pueden generar consecuencias para toda la comunidad al modificar el comportamiento natural del terreno y aumentar el riesgo de anegamientos, deslizamientos o daños sobre viviendas consolidadas.
