La Asociación de Docentes Universitarios (ADU) anunció una medida de fuerza que se extenderá del 26 al 30 de mayo, en el marco del conflicto por el financiamiento de las universidades nacionales.
La Asociación de Docentes Universitarios (ADU) confirmó una nueva etapa del plan de lucha en reclamo por el financiamiento de las universidades nacionales y anunció un paro que se extenderá durante toda la próxima semana, entre el 26 y el 30 de mayo.
La secretaria adjunta de ADU, Verónica Botto, sostuvo que la decisión fue adoptada en el último plenario de federaciones docentes, luego de la marcha universitaria realizada el martes 12 de mayo en Comodoro Rivadavia, en consonancia con distintos puntos del país.
“Después de la marcha, el gobierno en realidad redobla la apuesta. No solo no nos convoca a paritaria, no solo no pone en funcionamiento la ley de financiamiento universitario, sino que además mandó otro comunicado a los rectores presionando por el tema de los paros”, declaró en diálogo con Actualidad 2.0.
Según explicó, desde el sector docente interpretan que el Ejecutivo nacional busca “crear situaciones o excusas” para no cumplir con la normativa votada por el Congreso. “Nosotros lo que decimos es: cumplan con la ley”, remarcó.
Botto apuntó contra el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, a quien acusó de mantener actividad en redes sociales mientras evita convocar a negociaciones salariales. “Es un hombre que en Twitter está muy activo, pero después no nos llama a una reunión paritaria. No responde a los pedidos de las federaciones ni de los rectores”, afirmó.
La referente sindical indicó que el Gobierno habría solicitado a las universidades listados de docentes adheridos a las medidas de fuerza. “Hablan del derecho de quienes quieren enseñar, pero no hablan del derecho de cualquier ciudadano a esperar que el gobierno cumpla las leyes dictadas por el Congreso”, cuestionó.
En ese marco, consideró que el deterioro presupuestario ya impacta sobre el funcionamiento cotidiano de las universidades y también sobre las obras sociales universitarias. “Tenemos problemas en las obras sociales, restringen prestaciones, hay cosas que no cubren, aunque estén en el PMO y mucha gente termina recurriendo al hospital público”, señaló.
La dirigente sindical sostuvo que el reclamo universitario mantiene un respaldo social amplio, incluso entre personas que no se identifican con sectores opositores al presidente Javier Milei. “Las marchas mostraron que la educación universitaria es uno de los pocos temas transversales que quedan en la Argentina. Mucha gente, haya votado o no a este gobierno, sigue pensando que la universidad pública es importante”, expresó.
En relación con la participación estudiantil, aseguró que en la última movilización se observó un crecimiento en la presencia de alumnos y en la organización de asambleas interclaustro. “Muchos estudiantes empiezan a darse cuenta de que el sistema está resentido. La universidad sigue funcionando, pero se resiente”, advirtió.
Botto también rechazó las críticas oficiales sobre los paros y aclaró que la adhesión es voluntaria. “No es un paro compulsivo. Cada docente decide si adhiere o no. Incluso hay estudiantes que preguntan por qué algunos docentes no paran”, relató.
Finalmente, consideró que el apoyo a la universidad pública excede la discusión partidaria. “La marcha no fue una marcha opositora, fue una marcha contra las medidas que afectan a las universidades y al sistema científico. La sociedad argentina sigue viendo a la universidad pública como una posibilidad de progreso y eso tiene un valor enorme”, concluyó.
