El fiscal Facundo Oribones y el jefe de fiscales Cristian Olazábal brindaron detalles en Comodoro Rivadavia. Aclararon que aún no hay imputados y que se esperan informes complementarios para determinar el origen de las lesiones.
La Justicia confirmó que Ángel López sufrió «traumatismos en la zona del cráneo» y que el caso se investiga como un homicidio, aunque los investigadores aclararon que no es la única hipótesis. «Se llevó adelante la autopsia y de la misma surgieron algunos traumatismos en la zona del cráneo del niño. En base a estos, se está intentando dilucidar si fueron producidos por una lesión voluntaria o involuntaria», señaló este viernes el fiscal Facundo Oribones, acompañado del jefe de fiscales, Cristian Olazábal, durante una conferencia de prensa realizada en Comodoro Rivadavia.
Sobre la mamá y el padrastro de Ángel, quienes lo tenían a su cuidado al momento de la muerte, Oribones indicó: «No hay imputados en la causa, sí hay sospechados, que están siendo vigilados por personal policial y también desde la Fiscalía». Como parte de la investigación, se realizaron allanamientos y secuestro de celulares que serán peritados.
«El homicidio es una de las líneas de investigación. Se han hecho medidas de comprobación directa. Tuvimos una reunión con la médica forense, estamos esperando los informes complementarios que nos van a revelar las causas de esas lesiones. Todavía no hay causal de muerte precisa», explicó el fiscal. Oribones adelantó que las lesiones serían «recientes», aunque aclaró que eso se determinará con los informes del laboratorio. «La médica forense dijo que, conforme a lo que pudo observar en el momento de hacer la autopsia, datarían de, como mucho, 10 días atrás».
«Externamente no hay lesiones, son internas. Por lo tanto, a través del informe histopatológico tenemos la posibilidad de determinar el origen y la evolución de esa lesión. No tenemos una posible mecánica de cómo ha ocurrido. No tenemos una evidencia firme que nos permita sostener que fue una acción deliberada», agregó Olazábal.
Los investigadores aclararon que la causa investiga las causas de muerte de Ángel y no el proceso de revinculación con su madre. «De surgir responsabilidades de otras instituciones se harán las actuaciones correspondientes», sostuvieron. Olazábal señaló que los trascendidos sobre quema de objetos en la casa donde vivía el niño no fueron ratificados en sede fiscal. «Le ordenamos al personal policial para verificar. Mandamos a buscar a los testigos. Lo que le han dicho a los periodistas no lo han venido a decir a la fiscalía», aclaró.
Por otra parte, remarcó la importancia de cumplir con los tiempos procesales para evitar nulidades en la investigación. «Las personas sospechadas tienen que tener garantizada la posibilidad de controlar la actividad y la información que vamos obteniendo durante este tiempo», explicó, luego de confirmar que la mamá de Ángel ya presentó a un abogado.
Oribones informó que hubo «denuncias anteriores» por violencia que fueron «desestimadas o archivadas por no contarse con elementos de convicción que permitieran su avance». Y agregó: «Tengamos en cuenta que el niño se encontraba en una situación de vulnerabilidad, con denuncias cruzadas de ambos progenitores».
«Nosotros no teníamos ningún indicador o ningún alerta previa que nos haga sospechar de que algo podría estar pasando con este menor. Quizás ustedes necesiten otro tipo de información, pero es en el Juzgado de Familia donde se debe requerir. En el sistema de Justicia penal no habían indicadores de alarma», aseguró el jefe de los fiscales.
