El Reino Unido respondió a la notificación argentina ante la CONVEMAR con una advertencia sobre la «confiabilidad» del país como socio, mientras la petrolera británica informó en Londres que quedó financiada hasta el inicio de la producción.
El gobierno del Reino Unido rechazó este miércoles el pedido de arbitraje internacional que la Argentina le notificó para frenar el proyecto petrolero Sea Lion, en la Cuenca Malvinas Norte. La ministra para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, sostuvo que la ofensiva de la administración de Javier Milei «plantea interrogantes sobre la confiabilidad de Argentina como socio». En paralelo, Rockhopper Exploration, dueña del 35% del desarrollo, presentó su informe semestral ante la Bolsa de Valores de Londres y ratificó que el primer petróleo sigue previsto para el primer trimestre de 2028.
La respuesta británica llegó después de que la Cancillería, a cargo de Pablo Quirno, notificara formalmente a Londres el inicio del procedimiento previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). Ese mecanismo permite que dos Estados resuelvan ante un tribunal arbitral sus disputas sobre espacios marítimos. Según la Oficina del Presidente, el Ejecutivo le dio al Reino Unido dos semanas para frenar las actividades hidrocarburíferas. Si eso no ocurre, el paso siguiente será pedir una medida provisional ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, para detener la obra mientras se conforma el tribunal arbitral, un proceso que puede llevar años.
En la declaración que difundió a través de su cuenta de X, Kumaran presentó la iniciativa argentina como el último intento de afectar los derechos y los medios de vida de los isleños. También afirmó que la actividad en la plataforma continental se rige por la legislación local y cumple con el derecho internacional, incluida la misma convención que invoca Buenos Aires. La funcionaria reveló que esta semana el Foreign Office transmitió esa postura de forma directa al embajador argentino en el Reino Unido. Cerró con un compromiso de apoyar «hombro con hombro» a las autoridades de las islas.
Qué dice el informe semestral de Rockhopper
El reporte que Rockhopper presentó ante el AIM, el segmento de la Bolsa de Londres destinado a compañías de menor capitalización, es el primer documento regulatorio de la firma que menciona de forma explícita las medidas del gobierno argentino, según consignó Infobae. Allí, el director ejecutivo Sam Moody reconoció que las acciones de Buenos Aires contra empresas y personas vinculadas al sector abrieron un período de mayor atención mediática y política. Aun así, sostuvo que la compañía cuenta con el «continuo y firme respaldo» de Londres y de las autoridades isleñas.
En el plano financiero, la petrolera informó que quedó totalmente financiada hasta el primer petróleo. En el primer semestre recaudó USD 180 millones con una colocación de nuevas acciones ordinarias y otros USD 20 millones mediante una oferta abierta, en la que las suscripciones llegaron al 118% de los títulos disponibles. El balance del período cerró con una pérdida antes de impuestos de USD 3 millones, contra USD 51,4 millones en igual lapso de 2025. Según la presentación, la diferencia no responde a ingresos operativos, porque Sea Lion todavía no produce, sino a la ausencia de los movimientos contables extraordinarios del año pasado. Esos movimientos estuvieron ligados a la anulación del laudo arbitral que la empresa tenía contra Italia por el proyecto Ombrina Mare.
El cronograma de Sea Lion y su escala frente a la cuenca neuquina
La israelí Navitas Petroleum, operadora con el 65% del proyecto, desarrolla el yacimiento por etapas a unos 220 kilómetros al norte del archipiélago. La primera fase, aprobada y financiada a fines de 2025, contempla 11 pozos, perforación de desarrollo desde comienzos de 2027 y la unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO, por su sigla en inglés) Aoka Mizu. Se trata de un buque que procesa y acopia el crudo en alta mar y que tiene capacidad de hasta 55.000 barriles diarios. Para las fases siguientes, que suman 38 pozos en el Área de Desarrollo Central, Navitas compró el buque OSX-1 por alrededor de USD 125 millones, con capacidad de hasta 125.000 barriles por día. La operadora apunta a tomar la decisión final de inversión en el primer semestre de 2028 y a extraer crudo desde esa zona hacia fines de 2030.
Comparadas con la producción de Vaca Muerta, esas cifras permiten dimensionar el proyecto. La capacidad del Aoka Mizu equivale a cerca del 8% de los 658.639 barriles diarios que promedió Neuquén en julio de 2026, según el Capítulo IV de la Secretaría de Energía de la Nación. La del OSX-1 ronda el 19% de ese volumen.
Mientras Rockhopper ratificaba su calendario, en el frente local seguían abiertos los expedientes sancionatorios del Gobierno contra al menos 60 empresas y personas vinculadas con la actividad petrolera en las islas. A eso se suman las denuncias penales contra Navitas y sus ejecutivos y la cautelar de un juzgado federal de Río Grande, en Tierra del Fuego, que ordenó suspender las obras. La propia jueza admitió que el cumplimiento de esa medida depende de la cooperación internacional de las compañías involucradas.
Con el plazo argentino en curso y la perforación de desarrollo prevista para principios de 2027, la próxima instancia se juega en Hamburgo. Si Londres mantiene su postura al vencer las dos semanas, la Cancillería pedirá al tribunal una medida que detenga o condicione el avance de Sea Lion. Como fundamento, argumentará que la extracción implica el uso irreversible de recursos no renovables y que las resoluciones de la ONU llaman a evitar modificaciones unilaterales mientras siga pendiente la disputa de soberanía.
