La provincia de Neuquén avanza en un ambicioso plan de infraestructura vial con horizonte en 2030, que contempla la pavimentación de más de 900 kilómetros de rutas para mejorar la conectividad, reducir costos logísticos y acompañar el crecimiento de la industria hidrocarburífera.
Neuquén avanza con un ambicioso plan vial con horizonte en 2030, que contempla la pavimentación de más de 900 kilómetros de rutas en todo el territorio, con el objetivo de mejorar la conectividad, reducir costos logísticos y acompañar el crecimiento de la industria hidrocarburífera.
La iniciativa busca resolver un déficit histórico en infraestructura y se apoya en un esquema de financiamiento mixto que incluye fondos provinciales, aportes de empresas petroleras y créditos internacionales. Parte de los recursos provendrán de adelantos de regalías y acuerdos con operadoras del sector energético.
Uno de los ejes centrales del plan está vinculado al desarrollo de Vaca Muerta, donde la mejora de rutas es considerada clave para aumentar la eficiencia productiva y sostener la competitividad en el mercado internacional. El esquema prevé la creación de un fideicomiso integrado por 10 operadoras, que aportarán unos 300 millones de dólares, a lo que se suma un aporte adicional de 150 millones de dólares por parte de YPF, a cambio de concesiones en áreas hidrocarburíferas.
Las obras se financiarán en parte mediante peajes y adelantos de regalías, con un esquema de pagos que comenzará en 2030, cuando se proyecta un incremento en los ingresos provinciales por la actividad petrolera. Desde el Ejecutivo se aclaró que el eventual cobro de peajes no afectará a los conductores particulares de Neuquén, sino que estará orientado a vehículos de empresas o de otras jurisdicciones. En una primera etapa, se avanzará con la instalación de balanzas para controlar el peso del transporte de carga.
La infraestructura vial es considerada un factor determinante para el desarrollo de la industria. Según estimaciones oficiales, las demoras en rutas generan pérdidas millonarias para las operadoras. Solo el paso por Añelo, epicentro de la actividad petrolera, implica una pérdida de 22 millones de dólares anuales, a lo que se suman otros 50 millones por los tiempos en caminos de tierra. Frente a este escenario, el plan apunta a reducir tiempos de traslado, mejorar la logística y optimizar la productividad, elementos clave para sostener la competitividad del sector.
El programa incluye 902 kilómetros de rutas, de los cuales 56 ya fueron finalizados, 403 están en ejecución y otros 435 kilómetros se encuentran en etapa de licitación o planificación. Entre las obras ya concretadas se destacan tramos de las rutas provinciales 67, 7, 51 y 39, mientras que actualmente se trabaja en múltiples corredores en distintos puntos del territorio. También se proyectan obras estratégicas vinculadas a la actividad petrolera, como el bypass de Añelo y la ampliación de rutas clave para el transporte de insumos y producción. Además, el plan contempla nuevos corredores que buscan potenciar el turismo y la integración regional, como el corredor bioceánico Pichachén, el paso por Pino Hachado y rutas escénicas en la zona cordillerana.
