Representantes del sector advierten sobre la caída de la actividad, el atraso tarifario y las dificultades para sostener el servicio.
El representante de la Asociación de Taxistas, Leonardo Farías, planteó la necesidad de declarar la emergencia económica del rubro en Comodoro Rivadavia, ante la fuerte caída en la actividad y las dificultades que atraviesan los trabajadores para sostener el servicio.
“Hoy tenemos una reunión para que nos den la respuesta al señor Montenegro. Habíamos planteado presentar la emergencia económica del rubro, así que bueno, venimos a ver qué respuesta tenemos”, señaló Farías.
El dirigente indicó que el sector viene reclamando desde hace años mejoras en las condiciones de trabajo y en la regulación del servicio. “Hace más de cuatro, cinco años que venimos gestionando para tratar de optimizar el servicio tanto para la persona que lo usa como para nosotros que prestamos el servicio, y hemos tenido avances a nivel legislativo y muchas trabas a nivel ejecutivo”, expresó.
Farías detalló que mantienen diálogo con distintos sectores del Estado local, aunque con respuestas limitadas. “Tenemos un Concejo Deliberante que nos brinda una mano a veces y un Ejecutivo que en parte no nos está respondiendo; de hecho, seguimos esperando la reunión con el secretario de Gobierno”, agregó.
Entre los puntos presentados, mencionó la necesidad de una exhibición de impuestos retroactiva a enero por 24 meses. “Nosotros venimos planteando la crítica situación que tiene el rubro, todo el mundo notificado, desde el intendente, el viceintendente, cada uno de los concejales, el área de Transporte. Venimos teniendo reuniones con todo el mundo; tenemos actualmente una baja tremenda en el servicio”, explicó.
“Tengo más de la mitad de mis compañeros que tienen problemas para seguir trabajando, porque hacemos turnos de más de 10 horas, se saca 20.000 o 30.000 pesos por día; con eso es muy difícil poder vivir, podés llegar a comer, pero no pagar ningún impuesto, entonces las cuentas se van acumulando. Pedimos que se nos atienda, que se tenga un poquito de empatía con más de 300 familias que están detrás de los taxis”, añadió.
El referente explicó que la tarifa vigente tiene más de un año y medio de atraso en relación a los costos actuales. “La tarifa fue pensada con un combustible a litro de ochocientos pesos. Hoy el combustible está casi $2.000”, señaló, y advirtió que el desfasaje complica aún más la situación del sector. Anticipó que durante la semana se podría avanzar con un pedido de actualización tarifaria, en función del incremento de los costos operativos y el mantenimiento de los vehículos.
Otro de los reclamos tiene que ver con la aplicación de taxis. Farías recordó que existe una ordenanza que establece su uso obligatorio, pero que aún no se ha cumplido plenamente el compromiso de financiamiento por parte del municipio. “Tenemos el compromiso hace casi dos o tres años; si no se puede juntar para cambiar cubiertas, muchísimo menos se va a poder juntar para poder bajar una aplicación”, expresó.
También planteó diferencias con otros servicios de transporte no regulados. “Yo no puedo competir con una persona que no hizo la misma inversión que yo, que no tiene la misma carga impositiva, que no tiene las mismas obligaciones”, señaló, al tiempo que pidió mayores controles para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente.
Desde el sector de taxis insisten en que la combinación de caída de la demanda, atraso tarifario y aumento de costos pone en riesgo la continuidad de la actividad, mientras esperan definiciones del Ejecutivo municipal sobre sus reclamos.
