El influencer recordó sus declaraciones previas sobre la ciudad petrolera, generando reacciones divididas entre los comodorenses.
El influencer Tomás Rebord volvió a referirse a Comodoro Rivadavia luego de que ADNSUR recordara declaraciones suyas que habían generado polémica en la ciudad. En un tono entre irónico y autocrítico, el creador de contenido reaccionó al rebote que tuvieron sus dichos -luego de que volviera a mencionar a la ciudad en su programa Hay Algo Ahí- y a la repercusión entre los comodorenses.
“Esto es fascinante”, aseguró Rebord en la Sala de Situabord, el formato que realiza los jueves, día en el que transmite desde su casa. Mientras compartía en su pantalla la publicación de ADNSUR, repasó el textual que había generado polémica tras su visita a la ciudad petrolera.
Visiblemente tentado, el influencer leyó su propia declaración, la cual dijo no recordar de manera textual. «La vara está muy baja en la Patagonia. No hay nada. Es una tierra desierta. Casinos. Prostitución. Falopa. Y de repente aparece Rebord. Obvio que lo vas a ir a ver», había afirmado tras su presentación en la Expo Industrial 2023.
«Para serles completamente honestos había olvidado por completo», sostuvo. Y agregó: «Es la declaración más detestable de la historia de la humanidad. Es lo peor que un ser humano podría decir. Si vos lo leés de esa forma, es una monstruosidad».
Sorprendido por su propia afirmación, Rebord volvió a aclarar el contexto de esa frase: «El tema es que, y yo siempre vuelvo a aclarar esto una y otra vez, era un chiste. Era un comentario hilarante. Estábamos juntos con todos los presentes. Construyendo una gran humorada».
El influencer también se refirió a la reacción que generaron sus dichos en Comodoro. Según contó, hubo quienes se indignaron y cuestionaron duramente sus palabras, mientras que otros coincidieron parcialmente con su mirada, lo que reavivó el debate en redes sociales.
“Cuando empezó a circular, la gente con razón dijo ‘¿quién es este?’”, relató, aunque destacó que también aparecieron voces que respaldaron sus comentarios. Lejos de esquivar la polémica, Rebord redobló la apuesta con su estilo característico, mezclando ironía y exageración. Incluso se definió en tercera persona como “la peor persona viva”, en referencia al tono de sus propias declaraciones, y volvió a remarcar el contraste entre lo dicho y el clima en el que surgió el comentario.
