Representantes hoteleros y gastronómicos presentaron un paquete de iniciativas para frenar la caída del consumo y el vaciamiento del casco céntrico, en medio de un contexto económico desafiante.
En el marco de una situación económica compleja y con signos de retracción comercial, el sector hotelero y gastronómico de Comodoro Rivadavia expuso este viernes un conjunto de propuestas destinadas a revertir la disminución del consumo, la pérdida de empleos y el progresivo despoblamiento del centro de la ciudad.
Juan Manuel Fernández, referente del sector, detalló las medidas que buscan mejorar la accesibilidad, fortalecer la actividad comercial y anticipar los efectos de la próxima apertura de un nuevo centro comercial. “El panorama no es bueno. Estamos viendo cierres de negocios, baja de ventas y un centro que se va apagando lentamente”, advirtió Fernández, quien indicó que ya comenzaron un relevamiento en Comodoro Rivadavia y Rada Tilly para analizar alternativas frente a una crisis que, según dijo, “no es solo local, sino de todo el país”.
Fernández describió la situación actual del casco céntrico: “Vemos que la calle San Martín de a poco se está despoblando. Cada vez hay menos movimiento y eso impacta directamente en todos los rubros”. Señaló que muchas de las propuestas que impulsan no son nuevas, sino que forman parte de una agenda que el sector viene planteando desde hace más de cinco años. “Son medidas que venimos trabajando hace tiempo y que hoy, con esta crisis, se vuelven más necesarias que nunca”, sostuvo.
Uno de los principales pedidos es la eliminación del Sistema de Estacionamiento Medido (SEM) en el centro. Para los gastronómicos, esta herramienta desalienta la llegada de vecinos y turistas. “Se habló mucho de la quita del SEM porque creemos que es fundamental para que la gente pueda estacionar y venir al centro. Hoy se le está poniendo una traba al consumo”, afirmó Fernández. No obstante, reconoció la dificultad vinculada a las fuentes laborales que dependen del sistema, por lo que propuso una alternativa intermedia: “Entendemos que hay gente que trabaja en el SEM, por eso proponemos que al menos los turistas estén exentos. No puede ser que alguien que viene un día tenga que descargar una aplicación o termine pagando una multa”. Agregó: “En otras ciudades esto ya funciona. El hotel carga la patente del visitante y automáticamente no paga. Es algo simple que se puede implementar y que ayudaría mucho”.
El dirigente insistió en que uno de los principales problemas es la falta de accesibilidad. “Tenemos que hacer amigable la llegada al centro. Si venir es complicado, la gente directamente no viene”, remarcó. También apuntó a una deuda histórica en infraestructura: la falta de espacios para el ascenso y descenso de pasajeros turísticos. “Comodoro es una de las pocas ciudades que no tiene un lugar para que un colectivo pueda parar. Es algo que venimos pidiendo hace años y todavía falta una firma para que se implemente”, explicó.
Más allá de las medidas inmediatas, Fernández planteó la necesidad de un cambio estructural en la matriz productiva de la ciudad. “Siempre fuimos una ciudad petrolera, pero tenemos que empezar a diversificarnos. Tenemos que hackear nuestra forma de pensar y empezar a ofrecer servicios”, expresó. En ese sentido, mencionó distintos tipos de turismo con potencial: “Tenemos que trabajar el turismo deportivo, el turismo sanitario, el turismo de servicios. El turismo corporativo se está apagando, entonces hay que buscar nuevas alternativas”. Destacó además el movimiento que generan los eventos deportivos: “Hoy hay muchas actividades que hacen que los hoteles se llenen. Hay una movida interesante que tenemos que potenciar”.
Otro de los ejes es la reactivación del consumo interno. Para ello, proponen la creación de un circuito gastronómico que incentive a los vecinos a volver a salir. “Queremos que la gente le pierda el miedo a salir. Hoy las cartas han bajado muchísimo, hay propuestas accesibles, pero sigue existiendo la idea de que comer afuera es caro”, señaló. También hizo hincapié en la necesidad de acompañar a los emprendedores: “Hay muchos negocios nuevos que abrieron y necesitan apoyo, al igual que los comercios históricos que hoy están pasando un momento muy difícil”.
En materia económica, el sector volvió a cuestionar la vigencia de ciertos tributos. Fernández apuntó especialmente contra la tasa de abasto: “Es un impuesto que se creó en los años 70 para controlar ganado y hoy se cobra por el café, la cerveza o las bebidas. No tiene sentido. Todo eso termina impactando en el precio final. No podemos seguir con este tipo de cargas cuando lo que necesitamos es incentivar el consumo”.
La futura apertura de un centro comercial también forma parte del análisis. Si bien desde el sector lo ven como una oportunidad, advierten sobre sus posibles efectos. “Los proyectos que se armen deben complementar la actividad del centro, no competir de manera desleal”, concluyó Fernández.
