El referente del Albergue Alternativa, Claudio Rogge, advierte sobre el crecimiento de la demanda de alojamiento y la falta de recursos para atender a quienes viven en la calle en Comodoro Rivadavia.
La situación social en Comodoro Rivadavia muestra señales de deterioro, con un notable aumento de personas en situación de calle. Así lo informó Claudio Rogge, referente del Albergue Alternativa, quien describió un escenario cada vez más complejo en la ciudad, atravesado por dificultades económicas y problemáticas sociales.
“Tenemos 30 personas y no tenemos lugar; todos los días nos llama una persona por alojamiento”, afirmó Rogge a ADNSUR, al graficar la demanda que enfrenta el espacio que coordina. Según explicó, el número de personas asistidas crece de manera constante y, a diferencia de otros años, ya no se trata únicamente de quienes históricamente vivían en la calle.
Rogge destacó un cambio en el perfil de quienes solicitan ayuda. “Hay mucha gente que se está quedando eventualmente, que no puede pagar un alquiler y termina durmiendo en la calle”, sostuvo. El incremento comenzó a evidenciarse desde el invierno pasado y no ha disminuido desde entonces.
También alertó sobre el aumento del consumo de drogas, especialmente sustancias más económicas y con efectos más nocivos, lo que agrava la vulnerabilidad en la vía pública. Muchos de los casos actuales corresponden a personas que no logran sostener un ingreso mínimo para cubrir gastos básicos, lo que deriva en situaciones de calle transitorias que luego se vuelven permanentes.
Rogge cuestionó la falta de dispositivos estatales suficientes para dar respuesta a la demanda creciente. “En Comodoro Rivadavia nunca contamos con un lugar fijo para albergar a estas personas”, afirmó, y reiteró el reclamo histórico hacia el municipio para la creación de un refugio permanente.
De cara a los próximos meses, anticipó un panorama difícil. “Nos estamos preparando para un invierno que creemos que va a ser más duro que el del año pasado”, señaló. Frente a este escenario, buscarán reforzar las brigadas solidarias y sumar voluntarios, aunque la ayuda comunitaria también ha disminuido debido a la crisis económica general.
Finalmente, insistió en la necesidad de una mayor intervención estatal. “La sociedad ya no puede sostener sola esta situación”, advirtió, y consideró clave la articulación de políticas públicas para evitar que el problema continúe profundizándose.
