El hallazgo se produjo en el patio de la vivienda familiar tras semanas de incertidumbre. Un hombre de 30 años, conviviente, fue detenido como principal sospechoso del femicidio.
Un hecho de extrema gravedad se registró en la localidad bonaerense de Claypole, donde un niño de 12 años descubrió el cuerpo sin vida de su madre enterrado en el patio de su casa. La víctima fue identificada como Gisela Alejandra Ruocco.
De acuerdo con la reconstrucción judicial, el menor comenzó a sospechar al notar movimientos extraños en el terreno y escuchar versiones inconsistentes sobre el paradero de su madre por parte de un hombre de 30 años que convivía con ellos. La situación se agravó cuando el sospechoso le dijo al niño: «No la vas a volver a ver más».
Impulsado por estas sospechas, el sábado pasado el menor excavó en un sector donde la tierra parecía removida y encontró un brazo humano. Un tatuaje le permitió confirmar que se trataba de su madre. El hallazgo activó de inmediato un operativo policial.
Personal de la DDI de Lomas de Zamora y peritos trabajaron en el lugar para extraer el cuerpo, que presentaba un avanzado estado de descomposición. Según informaron fuentes judiciales, la víctima tenía un trapo en la boca, elemento que será clave para determinar la mecánica del crimen.
La investigación fue caratulada como femicidio por la fiscalía de Lomas de Zamora, que ordenó la realización de la autopsia para establecer la causa precisa de la muerte y evaluar una posible participación de otras personas en el encubrimiento.
La Policía Bonaerense detuvo a Brian L., de 30 años, señalado como el principal sospechoso. La aprehensión se produjo en la intersección de Juncal y Balbín, luego de que un transeúnte lo reconociera por la difusión de su imagen en medios televisivos. Se cumplió así con una orden de detención de urgencia emitida por la Unidad Fiscal de Instrucción N° 17 de Lomas de Zamora.
Familiares de la víctima indicaron que el detenido contaba con antecedentes, lo que aporta a la hipótesis de un contexto previo de violencia de género. Los investigadores trabajan para determinar si existían denuncias o señales de alerta previas.
Actualmente, el menor recibe contención psicológica especializada para procesar el trauma, mientras avanza la causa judicial.
