El número de pozos perforados por año en la Cuenca del Golfo San Jorge pasó de 680 en 2015 a 187 en 2025, según datos del consultor Marcelo Hirschfeldt. La reducción se atribuye a factores económicos, climáticos y a la reorientación de inversiones hacia Vaca Muerta.
La cantidad de pozos perforados por año en la Cuenca del Golfo San Jorge se redujo de 680 en 2015 a 187 en 2025, según datos del ingeniero Marcelo Hirschfeldt, director de Oil Production Consulting. La información fue presentada en el programa ‘Actualidad 2.0’ de radio Del Mar.
Hirschfeldt indicó que en junio de 2025 se registraron 7 pozos productores, frente a un promedio mensual de al menos 12 en meses anteriores. El consultor señaló que en 2016 se produjo un quiebre en la actividad, asociado a la caída del precio internacional del petróleo a niveles de 25 a 28 dólares por barril.
Además, mencionó otros factores que afectaron la actividad: el temporal que azotó a Comodoro Rivadavia en 2017, la pandemia de COVID-19 y distintos episodios de contexto geopolítico nacional e internacional. También se registró una concentración progresiva de la perforación en Chubut: desde 2017, aproximadamente el 80% de los pozos se perforan en esa provincia, mientras que Santa Cruz Norte experimentó una desaceleración más pronunciada.
El especialista advirtió que la caída de la perforación no se traduce linealmente en producción, debido a que una parte importante de la producción de la cuenca depende de la recuperación secundaria mediante inyección de agua y, en fase de madurez, de inyección de polímeros. La actividad sobre pozos existentes (mantenimiento, terminación y work-over) adquiere un peso considerable.
Hirschfeldt explicó que cuando se interrumpe la inyección, la producción puede no recuperar el nivel anterior al retomarse la operación, y la respuesta puede demandar meses o años. Por ello, la recuperación de la actividad no depende exclusivamente de perforar más pozos, sino también de la reconversión de pozos, el mantenimiento de productores y las técnicas de recuperación terciaria.
En cuanto a la ecuación económica, el consultor señaló que existe una correlación entre perforación, producción y precio internacional del petróleo, pero también subrayó el costo de inversión en dólares necesario para desarrollar los yacimientos. La Cuenca San Jorge es madura, por lo que la extracción se vuelve más compleja y requiere inversiones que compiten con otras alternativas, como Vaca Muerta.
Distintos referentes de operadoras han señalado que la meta es reducir el costo de producción desde un promedio que supera los 30 dólares por barril hasta al menos 25 dólares por unidad. En Vaca Muerta, los costos de nuevos desarrollos se ubican en el orden de los 7 dólares.
Hirschfeldt indicó que la región no volverá a perforar 680 pozos por año. En los próximos meses, si la curva de producción logra reflejar una disminución en la velocidad de caída (7% interanual en Chubut y 4% en Santa Cruz), podría interpretarse como una señal de aproximación a un punto de equilibrio.
