El Gobierno provincial negocia una eventual transferencia de la administración de la atención médica y sanatorial de la obra social de los jubilados. El secretario de Salud, Sergio Wisky, precisó que el costo mensual estimado es de $8.500 millones, que deberían ser derivados por Nación.
La posible transferencia a Chubut de la administración de las prestaciones del PAMI comenzó a tomar una dimensión más concreta. El secretario de Salud de la provincia, Sergio Wisky, confirmó que el Gobierno analiza asumir la gestión del componente médico y sanatorial de la obra social de los jubilados, aunque la propuesta todavía está en negociación y no tiene fecha de implementación.
La Provincia espera avanzar la próxima semana en una reunión técnica con PAMI para analizar los números del sistema, los recursos que deberían transferirse y el alcance de la eventual delegación.
“Nosotros podemos asumir el compromiso, pero se nos hace imposible asumirlo sin los recursos”, declaró Wisky en diálogo con Actualidad 2.0.
La discusión se originó en la crisis que atraviesa la atención de los afiliados del PAMI en Chubut. La reducción de los valores reconocidos por la obra social nacional a los prestadores generó dificultades para conseguir turnos, demoras en prácticas y reclamos por el cobro de coseguros, además de problemas en otras prestaciones como medicamentos, prótesis e internaciones.
En ese contexto, la alternativa que analiza el Gobierno provincial no consiste simplemente en que el sistema público absorba a los 70.000 afiliados del PAMI que viven en Chubut.
Wisky explicó que, en una primera etapa, se está analizando el costo del sistema médico y sanatorial: consultas, prácticas, imágenes, internaciones y cirugías, entre otras prestaciones. El cálculo preliminar indica que ese componente demanda aproximadamente $8.500 millones por mes, aunque la cifra todavía debe ser afinada.
“Cuántos pacientes se internaron, cuántos pacientes fueron con imágenes, cuántos estuvieron en quirófano, cuántos van al consultorio. Todo eso después se calcula por afiliado”, explicó el funcionario.
Una de las principales dudas es cómo podría Chubut mejorar la atención si recibe el mismo monto que actualmente destina PAMI, especialmente después de la reducción de los valores reconocidos a los prestadores. Wisky evitó comprometerse con una recomposición automática de esos valores. “No somos tomadores de precios”, explicó, y planteó que la alternativa consiste en administrar el monto global de otra manera y mejorar la eficiencia del sistema.
En ese esquema, la Provincia combinaría la atención en hospitales públicos con prestadores privados y buscaría aprovechar recursos que ya existen dentro del sistema sanitario. El secretario de Salud mencionó como ejemplo el funcionamiento del PROSATE en Trelew y Rawson, donde profesionales que trabajan en el sistema público atienden a afiliados del PAMI en otros horarios.
Según explicó, algunos médicos pueden sumar entre $1,5 y $2 millones mensuales por esa actividad adicional, atendiendo a contraturno “dos o tres veces por semana”. Ese esquema es uno de los modelos que la Provincia analiza para ampliar la capacidad de atención sin que toda la estructura deba ser financiada como un nuevo gasto del sistema público.
“Hay muchos lugares donde podemos generar eficiencia del gasto”, sostuvo Wisky. También mencionó la posibilidad de controlar la repetición innecesaria de estudios y prácticas a partir de la utilización de historias clínicas digitalizadas. La eventual incorporación de profesionales sería voluntaria y se definiría mediante negociaciones particulares. “No vamos a imponérselo a nadie”, aclaró el funcionario.
Mientras se discute el futuro esquema, el Gobierno provincial ya está afrontando algunos costos que, según Wisky, antes eran cubiertos por PAMI. El secretario de Salud mencionó traslados y otras prestaciones que la Provincia debió asumir durante los últimos meses, con costos significativos. “Todo eso tiene un costo operativo que nosotros hoy estamos pagando o reasignando”, explicó. El problema es que cada gasto extraordinario que se incorpora al sistema sanitario obliga a reasignar recursos de una estructura presupuestaria que ya tiene destinos definidos.
Por ahora, el esquema bajo análisis no supone necesariamente que Chubut vaya a administrar todos los componentes de la obra social. Wisky mencionó específicamente la atención médica y sanatorial como el segmento que está siendo cuantificado. Quedan por analizar otros rubros de alto impacto, como los medicamentos, las prestaciones de alto costo y la atención en geriátricos.
El punto central de la negociación es que los recursos que actualmente PAMI destina a Chubut acompañen la eventual transferencia de la gestión. La Provincia no asumiría con su propio presupuesto la totalidad de la atención de los jubilados. La propuesta había sido anticipada por ADNSUR en el marco de la crisis generada por el recorte en los pagos a los prestadores. La idea es que Chubut pueda administrar localmente los recursos destinados a las prestaciones, con participación tanto del sistema público como del sector privado.
