Soledad, propietaria del Ford Ka negro que Claudio Barrelier habría usado para transportar el cuerpo de Agostina Vega, declaró que fue engañada por el acusado y que su vida se vio afectada tras los hechos.
Soledad, la dueña del automóvil Ford Ka negro que Claudio Barrelier habría empleado para trasladar el cuerpo de Agostina Vega hasta un descampado, ofreció su testimonio por primera vez desde el femicidio. En declaraciones al programa El DoceTv, la mujer afirmó que Barrelier la engañó desde el inicio de la relación y que la involucró sin su conocimiento.
Soledad indicó que mantuvo una relación de pareja con Barrelier durante algunos meses, pero que el vínculo se interrumpió tiempo atrás. «Ahora me doy cuenta el papel que jugó conmigo, que me mintió desde el primer momento, que siempre me usó», sostuvo.
La mujer relató que Barrelier solía utilizar su vehículo, por lo que no consideró inusual el pedido que le hizo el domingo por la noche. «Como a las 9 de la noche del domingo me dice que necesitaba llevarle ropa a un tío suyo y me vuelve a pedir el auto prestado. Me mandó tres mensajes como insistiéndome, pero era la intensidad que él tenía, por eso no dudé en ese momento», explicó.
El acusado se dirigió a su vivienda, tomó el auto y le comentó que había ido a declarar a la fiscalía por ser la última persona en ver a Agostina. «No indagué mucho en el tema, lo noté tranquilo, medio triste, pero porque hacía mucho no nos veíamos y por la pelea que habíamos tenido», declaró.
Soledad manifestó que inicialmente no quería prestar el auto por una «fea sensación», pero que Barrelier insistió y se fue al garaje. Al devolver el rodado, el acusado indicó que unos jóvenes del barrio lo lavaron por fuera, pero que no lo hizo por dentro por falta de dinero. «No noté nada raro dentro del auto cuando me subí, había olor a cigarrillo. Si hubiera sospechado me hubiera fijado, pero qué me iba a imaginar», señaló.
En cuanto a las consecuencias del caso en su vida, Soledad expresó: «Me arrepiento de haberlo conocido, mirá en el quilombo que me metió. Me arruinó la vida, arruinó mi trabajo, seis años en un bar para que ahora digan cualquier cosa de mí».
