Un juez dictó sentencia en un caso de extrema violencia que conmocionó a la provincia cuyana. El acusado admitió su culpabilidad en el marco de un juicio abreviado.
Gustavo Olguín Ormeño, un enfermero de 28 años, fue condenado a prisión perpetua el martes por abusar sexualmente y asesinar a su hija de dos meses. El crimen ocurrió en agosto de 2023 en la localidad de Las Heras, provincia de Mendoza, y fue resuelto mediante un juicio abreviado donde el acusado admitió su responsabilidad.
El tribunal lo encontró culpable de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por alevosía, en concurso real con abuso sexual con acceso carnal agravado. Los hechos sucedieron en la vivienda familiar, en ausencia de la madre de la víctima.
Según la investigación, Olguín Ormeño trasladó a la menor al Hospital Humberto Notti con síntomas compatibles con el síndrome del bebé sacudido. Sin embargo, el examen médico reveló lesiones mucho más graves. El informe forense detalló múltiples signos de violencia: moretones, marcas de golpes provocados con un objeto similar a una varilla, desprendimiento de hígado, lesiones cerebrales y graves daños en la zona genital. Estas pruebas fueron determinantes para la condena.
En paralelo, la Justicia analizó la situación de la madre, de 23 años, quien fue sobreseída al comprobarse que era víctima de violencia de género y que al momento del hecho se encontraba en el Hospital Central por un problema odontológico.
El caso también estuvo marcado por una irregularidad administrativa: los restos de la bebé fueron cremados por error tras ser entregados a una cochería equivocada. Este incidente derivó en la renuncia del titular del Cuerpo Médico Forense y generó cuestionamientos sobre los procedimientos internos.
Con esta sentencia, se dio por cerrado el proceso judicial en uno de los casos más impactantes registrados en Mendoza en los últimos años.
