La cápsula Orión, con sus cuatro tripulantes a bordo, completó un histórico viaje de nueve días que incluyó una órbita alrededor de la Luna, superando las pruebas críticas del reingreso atmosférico.
La misión Artemis II de la NASA concluyó este viernes con el amerizaje seguro de la cápsula Orión en el océano Pacífico, tras un viaje de 9 días, 1 hora y 32 minutos. La tripulación, compuesta por los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, completó una órbita lunar, llevándolos más lejos que cualquier vuelo tripulado desde el programa Apolo.
La fase de reingreso a la atmósfera terrestre representó uno de los momentos más críticos. La cápsula impactó las capas superiores de la atmósfera a aproximadamente 40.000 km/h, generando una fricción que elevó la temperatura exterior a más de 2.700 grados Celsius. El escudo térmico de la nave, diseñado con materiales avanzados, protegió el interior y a la tripulación durante este proceso, en el que la nave se convirtió en una bola de fuego visible desde la Tierra.
Durante aproximadamente seis minutos, se produjo un «apagón planificado» de comunicaciones debido a la formación de plasma alrededor de la cápsula, interrumpiendo toda señal de radio con el control de misión en Houston. Tras superar este tramo, se desplegó una secuencia de paracaídas que redujo la velocidad de descenso a menos de 32 km/h, permitiendo un amerizaje suave frente a las costas de California a las 21:07 (hora argentina).
Inmediatamente después, se activó un operativo de recuperación con embarcaciones y helicópteros. Los astronautas fueron trasladados para evaluaciones médicas iniciales antes de ser llevados al buque USS John P. Murtha. El éxito de esta misión valida sistemas clave para futuros vuelos tripulados de larga duración y constituye un paso fundamental en el camino hacia el regreso de humanos a la Luna.
