Mariano Páez, padre de la abogada argentina investigada en Brasil por injuria racial, fue detenido este viernes en Las Termas de Río Hondo, Santiago del Estero, por un presunto robo en un comercio. Permanece alojado en una comisaría de la capital provincial mientras avanza la investigación.
Mariano Páez, padre de Agostina Páez, la abogada argentina que estuvo detenida en Brasil por una causa de injuria racial, fue detenido este viernes por un presunto robo en un comercio de Las Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero.
El empresario del transporte permanece alojado en una comisaría de la capital provincial mientras avanza la investigación por el hecho denunciado. Por el momento, la acusación deberá ser evaluada en el marco de las actuaciones judiciales correspondientes, según lo publicado por Todo Noticias.
La detención se suma a otros episodios que involucraron al empresario santiagueño en los últimos años. Páez ya había sido detenido a raíz de una denuncia por violencia de género presentada por su ex pareja, Estefanía Budán, quien lo acusó de agresiones y amenazas. La existencia de esa denuncia forma parte de sus antecedentes públicos, aunque las acusaciones deben diferenciarse de una eventual resolución judicial sobre los hechos.
A comienzos de 2026, el padre de la abogada también quedó envuelto en una controversia después de que se difundiera un video en el que aparecía haciendo movimientos ofensivos e imitando sonidos de un mono en un bar de Santiago del Estero. Las imágenes generaron cuestionamientos por la similitud con las conductas que habían dado origen a la causa judicial contra su hija en Brasil. La difusión del material volvió a poner a la familia en el centro de la atención pública.
Agostina Páez, de 29 años, fue denunciada por injuria racial tras un episodio ocurrido el 14 de enero en un bar del barrio de Ipanema, en Río de Janeiro. Según la acusación, durante una discusión por el pago de la cuenta, la abogada habría insultado a empleados del establecimiento y realizado gestos racistas. A raíz de la investigación, la Justicia brasileña le retuvo el pasaporte y le impuso el uso de una tobillera electrónica.
La abogada permaneció más de dos meses bajo arresto domiciliario en Brasil y pudo regresar a la Argentina el 1 de abril, después de pagar una fianza de 97.000 reales, equivalente a unos 18.000 dólares. Su regreso al país no significó el cierre de la causa, ya que debía mantener un domicilio declarado y continuar en contacto con la Justicia brasileña mientras avanzaba el proceso. De acuerdo con la información difundida, todavía no había una sentencia definitiva.
