Los beneficiarios de la Administración Nacional de la Seguridad Social recibirán nuevos montos a partir del próximo mes.
La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) aplicará en septiembre de 2026 una nueva actualización sobre jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y otras prestaciones alcanzadas por el esquema de movilidad. El incremento se determina a partir de la variación de la inflación registrada y tiene impacto directo en los ingresos de millones de beneficiarios en todo el país.
La actualización alcanzará tanto a los haberes previsionales del régimen general como a distintas prestaciones sociales, entre ellas la Asignación Universal por Hijo (AUH), las Pensiones No Contributivas (PNC) y la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM).
Además, para los jubilados y pensionados que perciben los haberes más bajos continuará vigente el bono extraordinario de $70.000, un refuerzo que se suma al haber mensual y permite elevar el ingreso total de quienes cobran la jubilación mínima.
Cuánto cobrarán los jubilados y pensionados de ANSES en septiembre de 2026
Con la aplicación del aumento del 2,1%, la jubilación mínima pasará de $419.817,13 a $428.633,20 durante septiembre.
A este monto deberá sumarse el bono extraordinario de $70.000 para quienes cumplen con las condiciones establecidas para recibirlo. De esta manera, el ingreso bruto de un jubilado que percibe la mínima llegará a $498.633,20.
El incremento también modifica el resto de la escala previsional. En el caso de quienes cobran el haber máximo, la jubilación quedará establecida en $2.884.295,54 brutos.
La actualización busca acompañar la evolución de los precios mediante el mecanismo de movilidad vigente, por lo que los valores de las jubilaciones y pensiones se modifican periódicamente de acuerdo con los indicadores económicos utilizados por el sistema previsional.
Pensiones no contributivas y PUAM: los nuevos montos
El aumento de septiembre también tendrá impacto en las Pensiones No Contributivas (PNC) y en la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM).
En el caso de la PUAM, el haber base pasará a ser de $342.906,56. Con la incorporación del bono extraordinario de $70.000, el monto bruto llegará a $412.906,56.
Por otra parte, la Pensión No Contributiva por Invalidez Laboral, cuyo valor equivale al 70% de la jubilación mínima, tendrá en septiembre un haber base de $300.043,24.
Con el refuerzo de $70.000, el monto bruto alcanzará los $370.043,24, mientras que el ingreso neto informado será de aproximadamente $361.041,94.
Estos valores representan una actualización para los beneficiarios de prestaciones que se encuentran vinculadas al haber mínimo previsional.
AUH: cuánto se cobrará por cada hijo
Las asignaciones familiares también recibirán el aumento del 2,1% durante septiembre. Entre las prestaciones alcanzadas se encuentra la Asignación Universal por Hijo (AUH). El monto de la AUH por cada menor de 18 años será de $154.031 durante septiembre de 2026.
En tanto, para quienes reciben la AUH por hijo con discapacidad, el nuevo valor informado será de $501.537.
De esta manera, el incremento también repercutirá sobre los ingresos de las familias que reciben asistencia de ANSES a través de las asignaciones sociales.
El bono de $70.000 continúa para los haberes más bajos
Uno de los puntos centrales de la actualización de septiembre es la continuidad del bono extraordinario de $70.000 para quienes perciben los haberes mínimos alcanzados por el refuerzo.
Este bono no forma parte del haber previsional propiamente dicho, sino que se incorpora como un refuerzo adicional. Por eso, para conocer cuánto recibirá efectivamente cada beneficiario es necesario considerar tanto el nuevo haber actualizado como la suma extraordinaria y los descuentos correspondientes.
En el caso de la jubilación mínima, la combinación del aumento del 2,1% y el bono llevará el ingreso bruto mensual hasta casi $500.000.
Con estos cambios, septiembre volverá a marcar una actualización de los ingresos de jubilados, pensionados y beneficiarios de asignaciones, en un contexto en el que las prestaciones continúan ajustándose periódicamente de acuerdo con la evolución de los indicadores económicos.
