En los últimos años se registraron más intervenciones por sustracción de mercadería en supermercados, mayoristas y comercios de Comodoro Rivadavia. Mientras algunos casos están vinculados con personas que buscan alimentos para sus familias, la policía advierte que muchos detenidos cuentan con antecedentes y aprovechan descuidos para llevarse productos destinados a la reventa.
Los robos de alimentos y mercadería en supermercados, mayoristas y distintos comercios de Comodoro Rivadavia se convirtieron en una situación cada vez más visible durante los últimos años.
En un contexto atravesado por la pérdida del poder adquisitivo, el desempleo y las dificultades de muchas familias para cubrir las necesidades básicas, algunos de estos hechos están vinculados directamente con la necesidad de conseguir comida.
Sin embargo, desde la policía advierten que el fenómeno es más complejo y que no todos los casos pueden explicarse únicamente por la crisis económica. De acuerdo con las intervenciones registradas en la ciudad, una parte importante de las personas detenidas por este tipo de hechos ya cuenta con antecedentes por robos u otros delitos y aprovecha determinadas circunstancias para llevarse mercadería sin ser advertida.
En diálogo con ADNSUR, el jefe de la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia, Cristian Mulero, señaló que las intervenciones por hurtos en comercios son frecuentes y se concentran especialmente en grandes establecimientos. “Hemos tenido varios hechos de intervenciones por el hurto de mercadería en supermercados, sobre todo mayoristas o algunos comercios chinos”, indicó.
El jefe policial explicó que, salvo algunos casos aislados, gran parte de las personas detenidas por estos hechos ya había tenido conflictos previos con la Justicia. “La mayoría son detenidos que ya tienen antecedentes por robos o por hechos más graves, que aprovechan la ocasión y tratan de sustraer cosas sin ser vistos”, sostuvo.
Mulero señaló que algunas situaciones se producen en comercios que no cuentan con servicio de policía adicional, una circunstancia que puede ser aprovechada por quienes intentan llevarse productos sin pasar por las cajas o sin ser detectados por el personal de seguridad. “A veces ocurre en negocios que no tienen servicio de policía adicional y aprovechan esa situación”, agregó.
Alimentos para una familia y mercadería para reventa
Los hechos registrados en Comodoro muestran realidades diferentes. Por un lado, existen casos en los que las personas sustraen alimentos básicos, como fideos, conservas, carne envasada u otros productos destinados al consumo familiar.
Fuentes judiciales advierten que se observó hace algunos meses un incremento de los ingresos policiales por hechos ocurridos en supermercados de la ciudad. En ese momento, había señalado que la situación económica comenzaba a reflejarse en el tipo de mercadería que se intentaba sustraer. “Se nota que la crisis económica está haciendo mella en los hogares y se llevan comida para la familia”, habían expresado.
Según había detallado, entre los productos que aparecían con mayor frecuencia en este tipo de episodios se encontraban los fideos, las conservas y las carnes envasadas. A diferencia de otros períodos, en los que se registraban más hechos vinculados al robo de bebidas alcohólicas, el cambio en la mercadería sustraída permitía advertir situaciones relacionadas con la necesidad de alimentación.
Pero también existen casos en los que los productos no están destinados al consumo inmediato. Mulero explicó que algunas personas sustraen artículos de mayor valor, especialmente perfumes y productos de higiene, con el objetivo de comercializarlos posteriormente. “Después hay otros casos en los que roban perfumes o elementos de higiene para después ser vendidos en las redes sociales o en puestos de vendedores ambulantes”, afirmó.
Esta diferencia resulta relevante al momento de analizar el fenómeno. Mientras algunos episodios pueden estar atravesados por una situación de vulnerabilidad económica y por la imposibilidad de acceder a alimentos, otros responden a una modalidad delictiva vinculada con la obtención de productos para su posterior reventa.
“No siempre lo hacen por necesidad”
Consultado sobre la relación entre estos hechos y la crisis económica, Mulero consideró que los hurtos de mercadería no constituyen una situación nueva en la ciudad y sostuvo que, en muchos casos, las motivaciones no están relacionadas con la necesidad alimentaria. “No es tanto por la crisis económica. Es más bien algo que siempre existió. Siempre tenemos intervenciones de este tipo, solamente que ahora se dan a conocer más seguido”, expresó. Además, remarcó que no todos los involucrados sustraen productos porque no tengan recursos para comprarlos. “Muchas veces no lo hacen por necesidad”, señaló.
La declaración refleja una realidad con diferentes matices. Por un lado, las fuerzas de seguridad intervienen en hechos protagonizados por personas con antecedentes, que aprovechan oportunidades para cometer hurtos o buscan mercadería que luego puede ser comercializada. Por otro, existen situaciones en las que la crisis económica y la dificultad para acceder a productos básicos aparecen como factores centrales.
Fuentes judiciales consultadas por ADNSUR explicaron que, cuando se trata de personas que roban alimentos para poder comer, el contexto particular suele ser tenido en cuenta durante la intervención judicial.
En algunos casos, incluso, los propios comerciantes deciden no realizar una denuncia formal cuando advierten que la mercadería fue sustraída por una persona que atraviesa una situación de necesidad y que el objetivo era alimentar a su familia. La decisión puede variar según las circunstancias del hecho, el valor de los productos, los antecedentes de la persona involucrada y la evaluación que realiza el responsable del comercio. No existe una respuesta única, ya que cada episodio presenta características particulares.
Acuerdos judiciales y resolución de los casos
Cuando se realiza la denuncia y la persona es detenida, el caso queda a disposición de la Justicia. Habitualmente se lleva adelante una audiencia de control de detención, en la que se analizan las circunstancias del hecho y la situación del imputado.
De acuerdo con fuentes judiciales, en los casos vinculados con el robo de alimentos por necesidad, es frecuente que se busquen mecanismos de resolución que eviten el avance de una investigación extensa y de un proceso judicial prolongado.
En determinadas situaciones, las partes pueden llegar a acuerdos que permitan resolver el conflicto sin continuar con un trámite penal de mayor duración, especialmente cuando se trata de hechos de menor gravedad y existen elementos que permiten comprender el contexto social y económico en el que ocurrió el hurto.
La evaluación no es automática y depende de cada expediente. La Justicia analiza las características del hecho, los antecedentes de la persona, el tipo y el valor de la mercadería sustraída y las circunstancias que rodearon el episodio.
Así, los hurtos en supermercados y mayoristas de Comodoro exponen una problemática atravesada por distintas realidades. Algunos casos están relacionados con personas que buscan alimentos para cubrir necesidades básicas en un escenario económico complejo. Otros, en cambio, responden a modalidades delictivas protagonizadas por personas con antecedentes o a la sustracción de productos destinados a la reventa.
