La compañía oficializó la construcción de un complejo de urea granulada en el área portuaria de Bahía Blanca, que producirá 2,1 millones de toneladas anuales hacia 2029 y generará más de 3.500 empleos durante su construcción.
Pampa Energía confirmó una inversión de USD 2.700 millones para construir una planta de urea granulada en el área portuaria de Bahía Blanca. Según la compañía, el complejo producirá 2,1 millones de toneladas anuales hacia fines de 2029 y representará un aporte estimado de USD 1.000 millones por año para la Argentina, entre sustitución de importaciones y exportaciones.
El proyecto, que fue presentado en marzo al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), contempla dos líneas de producción con una capacidad combinada de 6.000 toneladas diarias, una planta de amoníaco, silos de almacenamiento y sistemas de carga para camiones y buques. Se emplazará sobre 80 hectáreas dentro del área portuaria, con conexión directa a los gasoductos de Vaca Muerta.
En el pico de la construcción, el proyecto requerirá más de 3.500 empleos directos y miles de puestos indirectos. Una vez en operación, la planta generará alrededor de 300 empleos permanentes. La compañía anticipó que priorizará la contratación de mano de obra local y de proveedores de Bahía Blanca y la región.
Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, afirmó: ‘La Argentina depende de fertilizantes que llegan desde miles de kilómetros de distancia, desde regiones con alta inestabilidad geopolítica. Con esta planta, el país tendrá su propio abastecimiento de urea, más previsible y competitivo, y podrá exportar a la región y al mundo’.
La ejecución estará a cargo de Tecnimont, parte de Maire, y de Sacde, constructora de la familia Mindlin. Tecnimont se ocupará de la ingeniería y las compras, mientras que Sacde realizará la construcción. La tecnología será provista por Nextchem, a través de su subsidiaria Stamicarbon, y por KBR.
Alessandro Bernini, CEO de Maire, señaló que la adjudicación marca la entrada de la firma en la Argentina y apuntó que el complejo ‘apoyará la monetización de las reservas de gas natural en el sector downstream doméstico y, al mismo tiempo, fortalecerá la producción de fertilizantes del país’.
El plan incluye una planta de desalinización para abastecer de agua a la operación y nueva infraestructura portuaria para ampliar el volumen de operaciones del puerto de Bahía Blanca. Los próximos hitos pasarán por la aprobación bajo el RIGI y el arranque de la obra civil, con un cronograma que apunta a poner el complejo en marcha antes de que termine la década.
