Un relevamiento mensual de actividad upstream cerró mayo con 44 equipos de perforación activos en la Argentina, sin cambios frente a 2025 pero un 18,5% por debajo de 2024. Tres empresas de servicios concentran cerca de dos tercios del parque.
La perforación de petróleo y gas en la Argentina se mantiene en una meseta que se extiende por varios meses. El relevamiento mensual de actividad upstream, con datos del GAPP, cerró mayo con 44 equipos de perforación activos, uno menos que los 45 de abril. La Cuenca Neuquina concentra el 84% de los taladros activos, seguida por el Golfo San Jorge con el 13% y la Cuenca Cuyana con un 2,3%. Por tipo de recurso, el no convencional reúne el 84% de los equipos, mientras que el convencional cuenta con siete.
El mismo período de 2025 había registrado también 44 equipos, sin variación interanual. En 2024, la cuenca operaba con 55 equipos en abril y 54 en mayo, lo que representa una disminución del 18,5% respecto a dos años atrás.
El relevamiento incluye un corte por empresa de servicios que opera cada equipo. Nabors encabezó mayo con 13 taladros, seguida por Helmerich & Payne con 9 y DLS Archer con 6. Completan el cuadro Pan American Energy, con 5 equipos propios, y San Antonio Internacional, con 4. Las dos primeras concentran la mitad del parque activo de la cuenca. Nabors y Helmerich & Payne figuran entre los mayores contratistas de tierra de los Estados Unidos; DLS Archer y San Antonio Internacional son jugadores de perfil regional.
El reparto por operadora muestra que YPF puso 16 equipos en mayo, más de un tercio del parque del país, seguida por Pan American Energy (6), Vista Energy (4), Tecpetrol (3) y Shell (2). Esos cinco nombres reúnen 31 de los 44 taladros.
Maximiliano Westen, vicepresidente de Estrategia, Nuevos Negocios y Control de Gestión de YPF, afirmó: «no hubo una desaceleración». La compañía perforó una cantidad similar de pozos que el trimestre anterior, pero con laterales en promedio un 6% más largos. Cada equipo contacta más roca productiva con menos pozos.
Detrás de la meseta se encuentran prácticas como laterales largos, factory drilling y equipos walking, que se desplazan entre bocas de pozo sin desarmarse y reducen los tiempos muertos. A fines de 2025, YPF había acelerado el consumo de su inventario de pozos perforados sin completar (DUC).
Mientras los taladros se mantienen estables, la fractura muestra una tendencia opuesta. Mayo cerró con 2.484 etapas de fractura, el segundo registro más alto del año, detrás del récord de marzo (2.616). En ese mercado, Halliburton y Schlumberger concentran cerca de cuatro de cada cinco punciones.
La brecha entre menos perforación y más fractura no puede ampliarse de manera indefinida, porque cada etapa de fractura necesita un pozo perforado antes. Consumido el colchón de DUC, la perforación debe volver a subir para no frenar la línea de completación. YPF anticipó que escalaría su actividad hasta 19 equipos hacia el último trimestre del año. El parque de mayo, con sus 44 taladros, asoma como el piso antes del repunte.
