El Ejecutivo provincial aplicó sanciones máximas a dos empleados públicos: un agente de la Subsecretaría de Familia fue exonerado por negligencia en el cuidado de un joven con discapacidad, y un cabo de la Policía fue cesanteado tras acumular 93 días de arresto y enfrentar una causa penal.
El Gobierno de la provincia de Neuquén aplicó nuevas sanciones disciplinarias en el marco de su política de tolerancia cero con faltas graves en el empleo público. En los últimos días se conocieron las sanciones contra un agente de la Subsecretaría de Familia y un efectivo de la Policía provincial, cuyos casos fueron resueltos con las máximas penalidades administrativas disponibles: exoneración en el primero y cesantía en el segundo.
La sanción más severa recayó sobre Manuel Joaquín Valdez Salmoni, quien hasta hace poco formaba parte de la planta permanente de la Subsecretaría de Familia y estaba a cargo del cuidado de un joven con discapacidad en el Hogar Ayelén de la ciudad de Neuquén. El expediente disciplinario cubre el período entre julio de 2022 y mayo de 2024 y detalla una serie de inconductas que los auditores calificaron como negligentes y moralmente reprochables. Según declaraciones coincidentes de varios compañeros del dispositivo y de la referente del hogar, Valdez Salmoni no medicaba correctamente al joven, no lo bañaba, no lo cambiaba de ropa, no cocinaba ni ordenaba su habitación. Además, faltaba sin aviso a la guardia, se llevaba mercadería del hogar, lavaba su ropa personal en el dispositivo, salía durante su turno de trabajo y se apropiaba de prendas de vestir. El propio imputado optó por no declarar durante el proceso.
Los auditores concluyeron que esas conductas configuran un actuar negligente y reprochable hacia una persona que dependía totalmente de él durante cada turno, postergando sus necesidades básicas de alimentación, medicación e higiene. El dictamen fue categórico: “La conducta descripta demuestra clara indignidad moral y afecta moralmente a la Provincia”, por lo que se determinó que la única sanción posible era la exoneración, una medida más severa que el despido y reservada para los casos de mayor gravedad.
El segundo caso involucra al ahora ex cabo Denis Martín Novoa, del cuerpo de Seguridad de la Policía provincial, quien fue sancionado con cesantía tras acumular un historial disciplinario que las autoridades consideraron insostenible. Según el decreto de expulsión, Novoa registra un total de 93 días de arresto policial por indisciplinas cometidas entre el 21 de junio y el 12 de noviembre de 2024, además de múltiples sanciones disciplinarias previas y una suspensión de 16 días de empleo por faltas administrativas graves, de la que fue notificado en junio de 2024. El caso no se agota en el ámbito administrativo: Novoa enfrenta además una causa judicial en la Unidad Fiscal de Delitos Económicos de Neuquén, caratulada como “Falsedad en Certificado Médico”, cuyo resultado podría agravar aún más su situación legal más allá de la pérdida del cargo.
