Un adolescente de 17 años fue asesinado a balazos durante un presunto intento de robo mientras se dirigía a la escuela junto a su padre. El hecho ocurrió este martes por la mañana en la localidad de San Francisco Solano, en el conurbano bonaerense.
Un adolescente de 17 años fue asesinado a balazos durante un presunto intento de robo mientras se dirigía a la escuela junto a su padre. El hecho ocurrió este martes por la mañana en la localidad de San Francisco Solano, en el conurbano bonaerense, y es investigado por la Justicia.
El hecho se registró alrededor de las 7:40 sobre la calle Rivadavia, entre Torcaza y Benteveo, cuando padre e hijo fueron interceptados por dos delincuentes que se movilizaban en una moto negra y roja, tipo enduro. Ambos llevaban casco y, según los primeros testimonios, intentaron asaltarlos. En medio del episodio, uno de los atacantes abrió fuego y efectuó varios disparos.
La víctima fue identificada como Lautaro Fabrizio Lionel Servín, de 17 años, quien recibió un disparo en la espalda, a la altura del hombro izquierdo. Tras desplomarse sobre el asfalto, comenzó a convulsionar. Un vecino que presenció la escena lo trasladó de urgencia en una camioneta al Hospital Oñativia, donde los médicos intentaron salvarle la vida. Sin embargo, el adolescente sufrió un paro cardíaco y falleció.
El padre del joven, Marcelo Servín, declaró ante la Policía que acompañaba a su hijo rumbo a la escuela cuando fueron sorprendidos por los motochorros. Según su relato, tras los primeros disparos el adolescente cayó al suelo, pero aún estaba con vida. En ese momento, los delincuentes habrían decidido volver sobre sus pasos y efectuar nuevos disparos antes de escapar. «Escuché que dijeron ‘no murió’ y volvieron a disparar», relató el hombre a los investigadores.
Durante el ataque, un efectivo de la Prefectura Naval identificado como Walter Miguel Fernández salió de su vivienda con su arma reglamentaria, se identificó como personal de seguridad y realizó un disparo al aire con la intención de frenar a los agresores. No obstante, los sospechosos lograron escapar y hasta el momento permanecen prófugos.
Otro vecino aseguró haber escuchado una frenada y luego varios disparos. Según declaró, uno de los delincuentes gritó «matálo, matálo» antes de que se produjeran las detonaciones.
Personal policial preservó la escena del crimen y secuestró una vaina servida, además del arma reglamentaria del prefecto para realizar las pericias correspondientes.
La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 4 descentralizada de Almirante Brown, que la investiga como homicidio. Entre las primeras medidas ordenadas se encuentran la recolección de testimonios, el análisis de cámaras de seguridad de la zona y las pericias de la Policía Científica para intentar identificar a los responsables.
Mientras tanto, efectivos de la DDI continúan con la búsqueda de los dos motochorros acusados del crimen.
