La Confederación Argentina de la Mediana Empresa reportó una baja del 0,3% en las operaciones respecto al año anterior, en el marco del cuarto año consecutivo de descenso para esta fecha comercial.
Las ventas por el Día del Padre registraron una caída interanual del 0,3%, según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Se trata del cuarto año consecutivo de descenso para una de las fechas comerciales más relevantes del calendario.
En declaraciones a medios locales, el vocero de CAME, Salvador Femenía, afirmó que “la venta medida en promedio interanual cayó 0,3% respecto del año pasado” y señaló que “esto se da en un contexto de consumo que viene muy amesetado”.
Femenía indicó que más del 80% de los comercios implementó descuentos, promociones y facilidades de pago con tarjetas, aunque “a pesar de las distintas alternativas y estrategias que plantean los comercios y las pymes para poder reactivar este consumo, los resultados no son los esperados”.
El vocero también explicó que la pérdida de poder adquisitivo modificó los hábitos de consumo. Señaló que, en muchos casos, los regalos individuales fueron reemplazados por obsequios compartidos, salidas gastronómicas o reuniones familiares financiadas entre varios integrantes. Además, sostuvo que el Día del Padre quedó relegado al cuarto lugar en importancia dentro del calendario comercial, detrás de las fiestas de fin de año, el Día de la Madre y el Día de las Infancias.
Respecto de los productos más elegidos, Femenía indicó que predominaron artículos de menor valor dentro de cada rubro. La indumentaria encabezó las ventas, seguida por librerías y calzado, mientras que perfumería, cosmética, celulares y equipos informáticos registraron las mayores caídas. Los pequeños electrodomésticos lograron sostener parte de la demanda.
De cara al resto de 2026, Femenía consideró que el escenario continuará siendo complejo, aunque advirtió “un poquito más de movimiento, muy incipiente”. Mencionó como factores que limitan el consumo la pérdida del salario real, el alto nivel de endeudamiento de las familias y las dificultades para acceder al crédito. Sostuvo que los comercios deberán profundizar su adaptación al nuevo contexto económico, con mayor presencia en el comercio electrónico, herramientas digitales y una administración más eficiente de costos.
