El abogado Roberto Castillo, representante del padre de Ángel López, sostuvo que el niño pasó de 26 a 19 kilos en cuatro meses y reiteró que los traumatismos craneales fueron la causa principal de su fallecimiento, según la autopsia preliminar.
El abogado Roberto Castillo, quien interviene en la causa por la muerte de Ángel López en Comodoro Rivadavia, afirmó que el niño perdió siete kilos en cuatro meses y que los traumatismos en la cabeza producto de golpes fueron determinantes en su fallecimiento. Así lo declaró en el marco de la investigación judicial.
“Ángel pasó de 26 a 19 kilos en cuatro meses”, declaró Castillo, y agregó que “los traumatismos provocados por los golpes continúan siendo el eje central de la investigación”. El abogado cuestionó los resultados complementarios de la junta médica, específicamente el informe histopatológico que menciona una neumonía, al considerar que contradice la autopsia preliminar.
“Una infección respiratoria no se produce de la noche a la mañana. Una persona que ingresa a una guardia producto de una neumonía no ingresa con un 99% de oxigenación en sangre”, sostuvo Castillo. Según el abogado, “si existió una afección pulmonar, fue después de que se afectó mediante los golpes el sistema nervioso central de Ángel”.
Castillo recordó que más de 50 testigos declararon sobre situaciones de violencia, entre ellos la hija del padrastro del niño. “Ella dice que vivía situaciones de violencia y no las describe como tales porque las tiene naturalizadas. Habla de castigos a Ángel con ducha de agua fría, tirarle una jarra de agua helada en la cabeza cuando se equivocaba en los ejercicios de matemática”, afirmó.
El abogado también señaló que “Ángel vivió en una situación extrema de violencia familiar” y que no se esperan cambios en los cargos que mantienen con prisión preventiva a la madre biológica, Mariela Altamirano, y a su pareja, Michel González.
