Kristalina Georgieva llegará a la Argentina el 27 de julio y viajará a Neuquén para conocer las operaciones de la formación que ya explica más de la mitad de la producción de hidrocarburos del país.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, visitará en julio Vaca Muerta, la formación de gas y petróleo no convencional que se consolidó como uno de los principales motores de la economía argentina y una de sus mayores fuentes de divisas. La recorrida será parte de la gira que la economista búlgara realizará por el país a fines de mes, invitada por el presidente Javier Milei y confirmada por el Ministerio de Economía.
Según trascendió, Georgieva llegará a la Argentina el 27 de julio y regresará al día siguiente. En ese lapso viajará a la provincia de Neuquén para conocer las operaciones de Vaca Muerta, la formación que ya aporta más de la mitad de la producción de hidrocarburos del país y cuyos dólares son una pieza central del programa económico del ministro Luis Caputo.
De acuerdo con la agenda que trascendió, Georgieva se reunirá con Milei, encabezará una conferencia de prensa en el Ministerio de Economía y brindará una charla magistral en el Palacio Libertad antes de viajar al sur. El destino puntual dentro de la cuenca todavía no fue confirmado de manera oficial, aunque apuntaría a Loma Campana, uno de los bloques emblemáticos de Vaca Muerta que YPF opera en sociedad con Chevron. Se trata del primer bloque no convencional que entró en explotación en la cuenca, en un desarrollo que arrancó tras la reestatización de YPF en 2012.
La recorrida llega en un momento particular. Tras la última revisión aprobada del acuerdo entre el organismo y la Argentina, el Fondo destacó el potencial exportador de los sectores energético y minero, pero advirtió sobre su impacto en otras industrias, en lo que la teoría económica conoce como ‘enfermedad holandesa’. Es el fenómeno por el cual una entrada abrupta de divisas de un sector aprecia la moneda local y le resta competitividad al resto de la economía.
En su informe, el Fondo planteó que esos sectores ofrecen un potencial de exportación importante, pero que será necesario ajustar las políticas para ‘evitar ciclos de auge y caída’ y mitigar los riesgos del síndrome holandés. En la misma línea, recomendó mantener un tipo de cambio real competitivo y acelerar las compras de reservas para ahorrar los ingresos extraordinarios que dejan las materias primas.
El interés del Fondo por la cuenca no es casual: el complejo energético se transformó en el segundo exportador de bienes del país. En el primer semestre, la balanza comercial energética dejó el mayor superávit de la historia argentina para una primera mitad de año, un salto que se explicó sobre todo por mayores volúmenes exportados antes que por la suba de los precios internacionales del crudo.
