Ubicado a solo 10 cuadras del centro de la ciudad, este sendero es el plan ideal para quienes buscan una caminata corta, aire puro y paisajes rocosos impresionantes sin alejarse de Esquel.
Si estás de visita en Esquel y buscás una actividad rápida para desconectar de la rutina, el Cañadón de las Palomas es un destino imperdible que suele pasar desapercibido para muchos. Este rincón natural, popular entre los locales, se encuentra a tan solo 10 cuadras del centro de la ciudad, lo que lo convierte en el lugar elegido para caminatas recreativas o salidas a trotar durante la semana.
El recorrido: Naturaleza y tranquilidad
El paseo se inicia en el puente que cruza el arroyo Esquel. A lo largo del camino, los visitantes pueden disfrutar de un entorno natural único, rodeado de vegetación autóctona como sauces, maitenes y rosa mosqueta.
Además, el sendero cuenta con distintos puntos de descanso estratégicamente ubicados para sentarse a contemplar el paisaje.
Distancia y dificultad
Se trata de un recorrido de baja dificultad, ideal para toda la familia:
- Extensión: Poco más de 1 kilómetro.
- Tiempo estimado: Unos 20 minutos de caminata tranquila.
El gran final: Formaciones rocosas
Al concluir el sendero, el esfuerzo se ve recompensado al encontrarse con las imponentes formaciones que dan nombre al lugar. Estas paredes rocosas que conforman el cañadón alcanzan más de 15 metros de altura, ofreciendo un escenario fotográfico y natural sorprendente a muy corta distancia del área urbana.
Recomendaciones para tu visita
Para aprovechar al máximo la experiencia, se aconseja realizar el recorrido durante la mañana, ya que es el momento del día en que mejor se aprovecha la luz del sol sobre el cañadón. Si buscás una actividad corta pero revitalizante en tu paso por Esquel, el Cañadón de las Palomas es, sin duda, la opción ideal para conectar con la naturaleza de forma rápida y sencilla.
