Una vivienda del barrio Parque fue atacada a disparos en dos ocasiones durante el fin de semana, generando preocupación entre los vecinos y movilizando a la Policía.
La violencia volvió a encender las alarmas en Caleta Olivia luego de que una vivienda del barrio Parque fuera blanco de dos ataques armados en menos de 24 horas. Los disparos generaron temor entre los vecinos, quienes denunciaron reiterados episodios similares en la zona y colaboraron con la Policía aportando vainas servidas encontradas en la calle.
De acuerdo con la información recabada, el primer ataque ocurrió durante la madrugada del domingo en una casa ubicada en inmediaciones de las calles General Juan Manuel de Rosas y Buenos Aires, cerca de la cancha de Talleres. Allí, desconocidos efectuaron al menos siete disparos contra el frente de la propiedad. Horas después, ya en la madrugada del lunes, se produjo un nuevo tiroteo contra el mismo domicilio, esta vez con otros cuatro impactos de bala. Como consecuencia, un vehículo que estaba estacionado frente a la vivienda terminó con once perforaciones.
La situación generó fuerte preocupación entre los habitantes del sector, quienes señalaron que no es la primera vez que se escuchan detonaciones en el barrio. Incluso, el martes pasado ya habían advertido sobre disparos y recolectado cartuchos en la vía pública. Según las primeras averiguaciones, los autores de los ataques se movilizaban en una motocicleta con dos ocupantes, aunque esa hipótesis todavía es investigada por la Policía.
Fuentes vinculadas al caso indicaron que la casa había sido alquilada recientemente y que vecinos observaron movimientos nocturnos frecuentes de vehículos en el lugar. Por ese motivo, una de las líneas de investigación apunta a posibles actividades relacionadas con la venta de estupefacientes. Tras los ataques, efectivos policiales desplegaron un operativo en el sector para realizar peritajes, levantar pruebas y tomar testimonios. Los vecinos entregaron las vainas encontradas a la Comisaría Cuarta, mientras que los ocupantes de la vivienda realizaron la denuncia correspondiente.
Un residente aseguró haber encontrado casquillos en el lugar, elementos que posteriormente entregó a efectivos policiales. Sin embargo, quienes realizaron las denuncias cuestionaron la respuesta recibida y manifestaron sentirse desprotegidos ante la reiteración de los hechos. “Ni bola me dieron, yo no voy a regalarme para que estos mafiosos me baleen la casa. Para eso le pagamos entre todos a la policía”, expresó uno de los vecinos indignado. “Nos dijeron que podían ser ruidos de motos, pero todos escuchamos lo mismo. Esto no puede seguir así”, señalaron otros habitantes del sector.
La investigación continúa para determinar quiénes participaron del ataque y cuál fue el motivo detrás de la violenta secuencia que mantiene en vilo a los vecinos del barrio Parque.
