Una carnicería de Trelew ofrece carne de burro a un precio significativamente menor al de la carne vacuna, generando curiosidad y una demanda inesperada entre los consumidores.
Una carnicería de Trelew comenzó a comercializar carne de burro, una propuesta poco habitual en la región que ha despertado el interés de los clientes. El producto se ofrece a $7.500 el kilo, una cifra muy por debajo de los cortes tradicionales de novillo, cuyo valor puede superar los $25.000. «Es una experiencia nueva, la verdad que es la primera vez que se trae acá en Trelew», explicó el carnicero a ADNSUR.
Según los vendedores, el sabor de la carne sorprende a quienes se animan a probarla. Describen que no tiene olor, es sabrosa y blanda, aunque al cocinarla resulta aceitosa, similar a la carne de cerdo. Para garantizar la calidad y separación del producto, el local cuenta con equipamiento exclusivo para su procesamiento.
El interés ha superado las expectativas, por lo que el establecimiento planea realizar degustaciones gratuitas y avanzar en la elaboración de embutidos para promover aún más su consumo.
Contexto provincial: situación de la carne de guanaco
En otro orden, y ante versiones circulantes, la Dirección de Fauna y Flora Silvestre del Gobierno de Chubut aclaró que no está habilitada la venta formal de carne de guanaco de origen local. Las autoridades desmintieron informaciones que daban por iniciada su comercialización, catalogándolas como desinformación.
Explicaron que la provincia no cuenta con un plan de manejo aprobado ni con una cadena de producción habilitada para procesar estos animales. Por lo tanto, ningún negocio está autorizado legalmente a ofrecer cortes faenados de guanaco dentro de los límites de Chubut.
La confusión surgió por el ingreso al mercado regional de carne procesada y habilitada proveniente de la provincia de Santa Cruz, que sí posee un marco regulatorio establecido. Las autoridades chubutenses remarcaron que cualquier producto de guanaco en góndola debe ser, obligatoriamente, de origen santacruceño.
Actualmente, el tema se mantiene en agenda provincial bajo un esquema de evaluación experimental, para analizar la viabilidad técnica y ambiental de implementar un esquema productivo propio en el mediano plazo.
