Las negociaciones bilaterales en Pakistán concluyeron sin consenso. En respuesta, el expresidente estadounidense anunció una medida de fuerza en la estratégica vía marítima, aumentando la tensión en la región.
Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, realizadas en Pakistán, finalizaron sin acuerdo, en medio de diferencias en puntos clave entre ambas delegaciones. Tras ese escenario, el expresidente Donald Trump anunció la implementación de un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz. A través de su cuenta en Truth Social, el mandatario adelantó que la marina estadounidense interceptará a todas las embarcaciones que hayan abonado peaje a Irán para transitar por esa vía estratégica. Además, lanzó una advertencia directa: cualquier buque iraní que abra fuego contra embarcaciones estadounidenses o civiles «será enviado al infierno».
«La Marina de los Estados Unidos, la mejor del mundo, comenzará de inmediato el proceso de bloquear cualquier barco que intente entrar o salir del estrecho de Ormuz», subrayó Trump, según informó la Agencia Noticias Argentinas. En esa misma línea, calificó el control iraní sobre esa ruta marítima como un mecanismo de «extorsión mundial» y aseguró que «los líderes de los países, especialmente de Estados Unidos, jamás serán extorsionados».
Desde el lado iraní, el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baghaei, confirmó que las conversaciones no llegaron a buen puerto. Lo hizo en declaraciones a la televisión estatal IRIB, al término de una extensa ronda de negociaciones llevada a cabo durante el fin de semana en Islamabad. Baghaei remarcó que «esta ronda de negociaciones fue la más larga del último año, con una duración aproximada de 24 o 25 horas». También destacó que la diplomacia es un proceso continuo y una herramienta para resguardar los intereses nacionales, en un contexto marcado por la desconfianza tras semanas de conflicto.
«Por lo tanto, era natural que no se esperara que estas negociaciones llegaran a buen término en una sola reunión», indicó, según reflejó la agencia Xinhua. El funcionario describió los temas abordados como «complicados» y explicó que se sumaron nuevos ejes a la agenda, entre ellos la situación del estrecho de Ormuz. En una publicación en X, enumeró algunos de los puntos centrales: «el estrecho de Ormuz, la cuestión nuclear, las reparaciones de guerra, el levantamiento de las sanciones y el fin definitivo de la guerra contra Irán y en la región».
Asimismo, señaló que durante el proceso se intercambiaron numerosos mensajes y documentos entre las partes, y aseguró que «los negociadores iraníes están empleando todas sus capacidades, experiencia y conocimientos para salvaguardar los derechos e intereses de Irán». El vocero sostuvo que su país continuará utilizando todos los recursos disponibles, incluida la vía diplomática, para defender sus intereses y el bienestar de su población.
En ese sentido, remarcó que Irán no ha olvidado los «incumplimientos de promesas y actos maliciosos» de Estados Unidos, y advirtió que no perdonará los «crímenes atroces» atribuidos a ese país y a Israel. Finalmente, consideró que el avance de este nuevo proceso dependerá de la «seriedad y buena fe de la otra parte», e instó a Estados Unidos a evitar exigencias desmedidas y reconocer los derechos de Irán.
Las reuniones entre ambas delegaciones tuvieron como objetivo reducir la tensión en Oriente Medio, luego del alto el fuego alcanzado días atrás entre Irán, Estados Unidos e Israel.
