La manifestación se realizará este lunes 1 de junio a las 19:30 en la plaza San Martín. Exigen justicia por Josefina, muerta a golpes en un conflicto familiar, y por Rusito, un felino que fue entregado sin vida tras una cirugía en la vecinal de Standard Norte.
Comodoro Rivadavia se encuentra movilizada tras dos casos de maltrato y presunta negligencia animal ocurridos en los últimos días. Agrupaciones proteccionistas y vecinos convocaron a una manifestación para este lunes 1 de junio a las 19:30 horas en la Plaza San Martín, bajo el lema ‘A Josefina le arrancaron la vida a patadas y golpes… encendamos una luz por ella y por todos los animales que han sido víctimas de maltrato’.
La convocatoria busca visibilizar el reclamo de justicia por Josefina, una gata muerta en el barrio Máximo Abásolo, y por Rusito, un gato que falleció tras asistir a una jornada de castración municipal.
Caso Josefina
El primer hecho es investigado por la Unidad Fiscal Especializada en Ambiente y Delitos contra Animales a cargo de la fiscal Verona Dagotto. Una joven denunció que la pareja de su madre mató a pisotones a su gata Josefina —criada a mamadera desde pequeña— como represalia en un conflicto de convivencia familiar.
Silvina González Almirón, integrante de la agrupación Conciencia Activa, declaró que la joven se mudaba de la vivienda y dejó temporalmente a sus mascotas para retirarlas en un segundo viaje. Al regresar, la familia le dijo que los perros de la casa habían atacado a la gata. La denunciante detectó manchas de sangre en las zapatillas y prendas del sospechoso, y halló el cuerpo de la felina oculto en un gallinero, envuelto en un trapo. La Policía del Chubut intervino, secuestró el calzado y la ropa del acusado, e incorporó el cuerpo del animal para pericias.
‘Estamos hartos de tanta maldad y crueldad. Los voluntarios no damos abasto’, afirmó González.
Caso Rusito
Otra vecina radicó una denuncia penal en la Comisaría de Kilómetro 8 tras la muerte de su gato Rusito, de un año y cinco meses. El hecho ocurrió durante las jornadas de castración del municipio.
Según el acta policial, la damnificada concurrió el 26 de mayo a la sede vecinal del barrio Standard Norte. Tras entregar a su gato, notó una demora en la devolución. Alrededor de las 12:10 horas, el personal municipal se lo reintegró con la advertencia ‘cuidado que se hizo pis’. La denunciante sostuvo que el animal estaba inmóvil: ‘Yo creo que ya me lo entregaron sin vida, estaba todo dormido, nunca reaccionó hasta que se puso duro’. Al llegar a su hogar, su hijo mayor le confirmó que el felino había fallecido sin signos de haber despertado de la anestesia.
La vecina remarcó que el personal no pesó al animal ni realizó controles antes de la anestesia, omitiendo pasos estipulados en el ‘Consentimiento Informado de Intervención Quirúrgica’ de la Dirección General de Veterinaria. Advirtió que realizó la denuncia penal tras constatar en redes sociales que otros vecinos manifestaron experiencias similares en el mismo lugar.
