El Ministerio Público Fiscal confirmó que el menor de cuatro años presentaba lesiones en el cráneo, aunque aún no se determinó si fueron intencionales.
En el marco de la investigación por la muerte del niño de cuatro años conocido como el caso Ángel, los fiscales a cargo del expediente informaron que la autopsia confirmó la presencia de «traumatismos en la zona del cráneo».
Según precisaron desde el órgano judicial, con los elementos recabados hasta el momento no es posible confirmar si estas lesiones fueron provocadas por una acción deliberada o responden a otra causal. La investigación, que continúa su curso, busca esclarecer las circunstancias que rodearon el fallecimiento.
El caso, que conmocionó a la comunidad de Chubut, sigue bajo análisis pericial y legal para determinar con exactitud los hechos.
