El organismo emitió un comunicado explicando su decisión de no realizar declaraciones públicas, apelando a la prudencia y a la protección de los derechos de los menores, en un caso que genera conmoción en la comunidad.
La Oficina de Derechos y Garantías de la Niñez, Adolescencia y Familia de Comodoro Rivadavia difundió este jueves un comunicado oficial para explicar los motivos por los que no brindará declaraciones públicas en torno al fallecimiento de Ángel, un niño de 4 años, un caso que ha conmovido a la ciudad y al país.
La publicación se conoció en un contexto de alta sensibilidad social y en medio de denuncias públicas realizadas por familiares del menor, quienes cuestionaron la presunta falta de actuación de distintos organismos ante advertencias previas por supuestos episodios de maltrato.
En el texto, la Defensoría señaló que comprende «la conmoción social generada» y reconoció la preocupación de la comunidad. No obstante, remarcó que, en este escenario, la prioridad es resguardar los derechos de niñas, niños y adolescentes. Sostuvo que la protección de la intimidad, la dignidad y la integridad de las infancias «es una obligación prioritaria».
Además, advirtió que la difusión de imágenes, relatos parciales o información no verificada, especialmente en redes sociales, puede ocasionar daños profundos y afectar el bienestar emocional de otros menores. Asimismo, indicó que la mediatización de situaciones sensibles puede no solo vulnerar derechos, sino también interferir en las intervenciones institucionales y en las investigaciones judiciales en curso.
«Por tal motivo, esta Oficina sostiene una posición de máxima prudencia y confidencialidad, y no brindará información pública ni declaraciones por fuera de los canales institucionales correspondientes», expresaron en el comunicado.
El cierre del texto hizo referencia a las responsabilidades que pudieran surgir del caso, al señalar que cualquier valoración deberá realizarse una vez concluidas las investigaciones, con el rigor que la situación requiere.
La publicación del organismo se da mientras continúan los reclamos de la familia de Ángel, que insiste en que existieron denuncias previas por presuntos malos tratos y reclama explicaciones sobre la actuación de las instituciones que debían intervenir.
Lorena, mamá de crianza del pequeño, relató que el lunes, mientras Ángel permanecía internado, la familia aún mantenía la esperanza de que pudiera recuperarse. Según explicó, en ese momento todavía no les habían informado que había ingresado en estado de coma y que luego se confirmaría la muerte encefálica.
«La Defensoría el día lunes no nos atendió», aseguró, y detalló que cuando acudieron al organismo les habrían indicado que debían realizar la denuncia en la comisaría de la mujer. «No nos atendió nadie, ningún abogado nos atendió a nosotros», denunció.
