Un enfrentamiento entre Pincoya y Tamara Paganini, que incluyó un escupitajo y el lanzamiento de una taza, generó debate sobre los límites en el reality y podría derivar en sanciones por parte de la producción.
Un nuevo episodio de tensión se registró en la casa de Gran Hermano. Las participantes Pincoya y Tamara Paganini protagonizaron un fuerte enfrentamiento que comenzó por una discusión cotidiana sobre el uso del lavarropas y escaló a un intercambio de agresiones.
Según las imágenes transmitidas, el conflicto se inició cuando Tamara habría retirado la ropa de Pincoya del electrodoméstico. En medio del reclamo, Pincoya escupió a su compañera. Como respuesta, Tamara le arrojó una taza con café.
Tras el incidente, Pincoya solicitó asistencia médica, afirmando que había sido quemada con agua caliente, aunque también reconoció su acción previa: «La Tamara, porque yo le mandé un pollo, le escupí…». Otras participantes, como Aldana, prima de Tamara, ofrecieron su versión, señalando que el café no estaba caliente y detallando la naturaleza del escupitajo.
El episodio, captado por las cámaras, generó un amplio debate en los medios sobre los límites de conducta dentro del programa. En distintos espacios se especula con posibles sanciones de la producción, al considerarse un caso de violencia física. Hasta el momento, la producción de Gran Hermano no ha emitido un comunicado oficial al respecto, pero el comportamiento de las involucradas queda bajo análisis y podría influir en el desarrollo del juego.
