La aeronave de bandera nacional había iniciado su ruta con una leve demora respecto a la programación original. El inconveniente técnico obligó a la tripulación a priorizar los protocolos de seguridad aeronáutica y el avión quedó desafectado del servicio temporalmente hasta que el equipo de mantenimiento complete la revisión correspondiente en la pista bahiense.
Mientras las personas a bordo aguardan una solución para completar el tramo hacia Chubut, el contratiempo impactó de lleno en la terminal de Trelew. Allí, quienes debían abordar esa misma unidad para volar de regreso hacia Buenos Aires se encontraron con una demora indefinida y un clima de creciente tensión.
El malestar escaló rápidamente, sobre todo entre los usuarios que dependen de este viaje para enlazar con otros destinos. Un pasajero que aguardaba en el aeropuerto local relató su frustración al explicar que la incertidumbre es total y que el personal de la empresa aún no ofreció un panorama claro sobre los pasos a seguir. «Corremos el riesgo de perder nuestras conexiones desde Buenos Aires y nadie nos da una garantía», reclamó uno de los afectados en medio del enojo generalizado.
