La Cámara de Diputados aprobó en general el proyecto de Modernización Laboral por 135 votos a favor, 115 en contra y cero abstenciones, luego de una jornada cargada de momentos de tensión tanto afuera del Congreso como adentro del recinto. A las 0.31 de este viernes se inició el tratamiento en particular de los 26 títulos que posee la iniciativa.
Aunque la lista de oradores se redujo, con el objetivo de que a la medianoche se votara, pasadas las 21 horas la sesión estuvo frenada por 20 minutos a raíz de un intento de Unión por la Patria de votar una moción para que se levante la reunión por falta de quórum.
Más temprano, los diputados de la oposición dura habían encabezado reclamos constantes al presidente del Cuerpo, Martín Menem, a causa de cuestiones reglamentarias. La camporista Florencia Carignano fue protagonista al desconectar cables de los micrófonos de los taquígrafos.
Rotundamente en contra de la Reforma Laboral, los diputados de UP (que fueron en su mayoría los que hablaron) cuestionaron el proyecto por «inconstitucional» y «regresivo» en cuanto a derechos, además de cargar duro contra legisladores peronistas de provincias cuyo mandatarios son aliados del Gobierno nacional.
De hecho, así se vio a la hora de dar quórum: la sesión inició el jueves a las 14.14 con la presencia de La Libertad Avanza, el Pro, la UCR, el MID y los bloques que representan a los gobernadores de Salta, Misiones (Innovación Federal), Tucumán (Independencia), San Juan (Producción y Trabajo), Catamarca (Elijo Catamarca) y Santa Cruz (Por Santa Cruz). Se trata de los mandatarios Gustavo Sáenz, Hugo Passalacqua, Osvaldo Jaldo, Marcelo Orrego, Raúl Jalil y Claudio Vidal, respectivamente.
Mientras dentro del recinto se debatía, por la tarde hubo incidentes en la Plaza del Congreso, con un enorme despliegue de las fuerzas de seguridad para desalojar a los manifestantes que se movilizaron en contra del proyecto, en un día marcado por el paro general que convocó la CGT. Según la central obrera, hubo «un 90% de acatamiento» a la huelga.
El proyecto de Reforma Laboral, que el Gobierno busca se sancione definitivamente antes que el presidente Javier Milei asista al Congreso el domingo 1ro. de marzo, tuvo media sanción del Senado el 12 de febrero.
Este miércoles, apenas un día antes de ir al recinto, recibió dictamen en las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda, donde se confirmó la eliminación del artículo 44 sobre licencias por enfermedades, tema que despertó fuerte rechazo -incluido el de aliados- durante el fin de semana largo y el Gobierno anunció que lo quitaría.
Fue la única modificación que se hizo respecto de la redacción que salió del Senado, pero, tan solo por ese cambio, el proyecto deberá volver a la Cámara alta para su sanción definitiva.
Con ese objetivo, el Senado ya convocó a un plenario de las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda para este viernes a las 10 de la mañana, cosa que generó la indignación de opositores, ya que fue antes de el propio texto se trate en Diputados.
En los planes de La Libertad Avanza, la Modernización Laboral sería llevada al recinto el próximo viernes 27, junto con régimen penal juvenil, el Acuerdo Mercosur – Unión Europea y el pliego como embajador en Bélgica de Fernando Iglesias.
Volviendo a la Reforma Laboral, el artículo 44 que se eliminó planteaba que “en caso de sufrir un accidente o una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de tareas derivadas del contrato de trabajo, y que impida dicha prestación”, el trabajador tendría derecho a percibir el 50% del sueldo que percibía al momento del accidente durante 3 meses si no tuviera personas a cargo, o 6 meses si las tuviera. Mientras que si la imposibilidad de trabajar no resultara de una acción voluntaria y riesgosa, el trabajador recibiría el 75% de su salario en los mismos plazos.
