El Gobierno provincial avanza con la construcción de 70 casas en Epuyén y El Hoyo. Las primeras seis familias ya recibieron las llaves de sus nuevos hogares, construidos con fondos provinciales y mano de obra local.
En el marco del plan de reconstrucción de la Comarca Andina, se concretó la entrega de las primeras seis viviendas a familias damnificadas por el incendio registrado en enero en la región. El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, realizó la entrega de llaves durante una recorrida por las localidades de Epuyén y El Hoyo.
El mandatario destacó que se cumplió con el compromiso de que las familias tuvieran su nueva casa antes del invierno. «Los tiempos de obra no solo se están cumpliendo, sino que incluso se adelantaron respecto a lo previsto inicialmente», expresó Torres durante el acto.
El plan habitacional contempla la construcción de un total de 70 viviendas: 57 en Epuyén y 13 en El Hoyo. La inversión provincial supera los 3.300 millones de pesos. Las unidades cuentan con servicios esenciales de agua, electricidad y gas, y están edificadas con materiales ignífugos para brindar mayor seguridad.
De las actividades participaron la ministra de Desarrollo Humano, Florencia Papaiani; el secretario de Infraestructura, Energía y Planificación, Hernán Tórtola; intendentes de la zona y legisladores provinciales.
Prioridad al trabajo local y avances en la obra
Torres recordó que, al inicio del proceso, existía la opción de contratar una empresa externa que traería su propia mano de obra. Sin embargo, junto a los intendentes se decidió priorizar el trabajo local. «Hay gente capacitada, comprometida y con vocación de servicio. Además de cumplir en tiempo y forma, estas obras generan empleo y movilizan la economía de la región», señaló.
El ritmo de ejecución permitió adelantar los plazos originales, lo que garantiza que todas las viviendas estarán finalizadas antes de la llegada del invierno.
Un esquema que busca extenderse
El Gobernador anticipó que el esquema de construcción se extenderá próximamente a un plan más amplio de 450 viviendas, destinadas a personal de salud, docentes y efectivos policiales, en articulación con los municipios que aportarán los lotes.
«Queremos que este sistema no sea algo excepcional, sino que se convierta en una política de Estado sostenida en el tiempo, que permita dar respuestas concretas al déficit habitacional en toda la provincia», sostuvo Torres.
Las viviendas construidas en ambas localidades están diseñadas con materiales resistentes al fuego, lo que permite reducir riesgos ante eventuales siniestros futuros y mejorar las condiciones de seguridad para las familias.
