La situación en la zona cordillerana de Chubut alcanzó niveles de extrema preocupación durante la jornada del jueves y la madrugada del viernes. El avance de las llamas mantuvo en estado de alerta máxima a los cuerpos de brigadistas, a los vecinos y a la comunidad de El Hoyo y Epuyén en su totalidad. El fuego, que se propagó con rapidez por el bosque nativo, amenazó directamente estructuras rurales y viviendas particulares, obligando a un despliegue masivo de recursos hídricos y terrestres.
Claudio Pucheta, un vecino oriundo de Allen que posee una cabaña en El Hoyo, relató la alarmante situación que se vivió en el lugar. Según su testimonio, se detectaron tres focos nuevos iniciados recientemente en el Cañadón Las Arenas, específicamente en el área del Pedregroso. Según informó a LM Neuquén, este hecho sumó una carga de trabajo adicional a las cuadrillas de vecinos y al personal del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF), quienes intentaron contener el perímetro para proteger el patrimonio forestal y las propiedades de la zona.
La víctima fatal del choque en la Ruta 40 escapaba del fuego junto a su perro y había ayudado a combatir los incendios
La crisis se agudizó cuando el personal de Vialidad Nacional tomó la determinación de interrumpir el tránsito en la Ruta Nacional 40. La medida se debió a que las llamas llegaron a la calzada, lo que representó un riesgo inminente para los automovilistas y dificultó el traslado de las unidades de emergencia. En este contexto, los brigadistas centraron sus esfuerzos en la defensa de la Escuela N° 81, una institución educativa que se convirtió en el punto crítico de la defensa civil, dado que el fuego se posicionó a escasos metros de su estructura.
Según el relato de Pucheta, se detectaron tres focos nuevos iniciados recientemente en el Cañadón Las Arenas, específicamente en el área del Pedregroso.
LM Neuquén
Llegó a Chubut el avión hidrante más grande de Latinoamérica, con capacidad para cargar 15 mil litros de agua
Factores climáticos y dificultades logísticas
El combate contra el fuego se vio obstaculizado por una combinación de factores meteorológicos adversos. Durante la jornada, la temperatura registró un ascenso significativo, lo que, sumado a ráfagas de viento constantes, potenció la magnitud del incendio y su velocidad de propagación. Pucheta explicó que la logística para cargar agua en las autobombas resultó compleja, limitando la capacidad de respuesta inmediata ante la aparición de nuevos frentes de fuego.
El vecino detalló que, aunque inicialmente se esperaban condiciones favorables con presencia de nubes en la montaña, el clima cambió de forma repentina. “Acá el incendio está súper activo, el fuego se descontroló en El Hoyo. Están trabajando dos helicópteros y dos aviones hidrantes, recién acaba de pasar el avión grande que trajeron de Santiago del Estero. Nosotros estamos en el medio de El Hoyo y Epuyén, se ve una nube de humo tremenda”, describió Pucheta sobre el panorama visual en la zona de conflicto.
Incendio en Puerto Patriada: las pericias revelaron cómo se inició el fuego que arrasó con todo en pocas horas
La rotación del viento fue el factor determinante que cambió el rumbo de las llamas. “El viento rotó y el fuego se expandió de forma rápida. La verdad pensábamos que se iba a apagar, pero el viento cambió de rumbo y se complicó todo”, indicó el testigo. Esta variabilidad climática obligó a las autoridades a rediseñar las estrategias de contención de manera constante, priorizando los sectores donde el fuego mostraba un comportamiento más agresivo hacia las viviendas.
La amenaza sobre la Escuela N° 81 y la Ruta 40
La ubicación de los focos ígneos generó una preocupación directa sobre la infraestructura pública. La cabaña de Pucheta se encuentra en el límite entre El Hoyo y Epuyén, a solo seis kilómetros de los focos que permanecieron activos en la montaña. Sin embargo, la mayor urgencia se concentró en los cañadones donde dos columnas de humo marcaron la proximidad del desastre hacia la Escuela N° 81. El establecimiento se ubicó a tan solo tres kilómetros de distancia del fuego más intenso.
Alerta en Chubut: la impactante foto que expone cómo se inició el feroz incendio intencional en Puerto Patriada
Gobierno de Chubut
“Así está el fuego entre la Escuela 81 que está sobre la Ruta 40, las llamas están cerca de una chacra llamada El Monje. Desde ahí hasta nuestra cabaña tenemos seis kilómetros. Está empezando a correr viento, así que están con mucho trabajo los brigadistas”, señaló Pucheta, subrayando la vulnerabilidad de la zona del Pedregroso. La aparición de los tres focos nuevos en el Cañadón Las Arenas complicó la estrategia de las dotaciones, ya que debieron dividir sus fuerzas para evitar que estos puntos de inicio se unieran al incendio principal.
Alarma en El Hoyo: el incendio volvió a cobrar fuerza, cortaron la Ruta 40 y evacúan zonas de Epuyén
El personal de seguridad y los brigadistas mantuvieron un monitoreo constante sobre la chacra El Monje y los alrededores de la escuela, estableciendo cortafuegos y utilizando los recursos aéreos disponibles para enfriar los puntos calientes más cercanos a las edificaciones. El objetivo principal fue evitar que el fuego cruzara definitivamente la ruta y se adentrara en sectores con mayor densidad de población.
Denuncia por focos intencionales y organización vecinal
Uno de los puntos más graves del relato de Pucheta fue la presunta intencionalidad de los nuevos focos. El vecino aseguró que vieron a tres personas iniciar tres puntos de incendio a las 20:15 horas en el Cañadón Las Arenas. Esta acción habría tenido lugar en un momento de extrema vulnerabilidad para los equipos de emergencia, quienes ya se encontraban agotados por las tareas realizadas durante todo el día.
Una llamada, la pista clave para identificar a los autores del devastador incendio
Ante la magnitud del siniestro y la sospecha de intencionalidad, la solidaridad de la comunidad surgió como un pilar fundamental. Vecinos equipados con bombas de agua propias y mochilas hidrantes se sumaron a la lucha en los sectores donde el personal oficial no dio abasto. Además, se instaló una «globa» o carpa de asistencia en el puente de ingreso a Puerto Patriada. Este espacio funcionó como un centro de operaciones para asistir a los brigadistas, damnificados y voluntarios con alimentos e hidratación.
“Recién pasamos a dejar agua mineral y algunos alimentos en la globa para que los brigadistas puedan comer y descansar. Ahora estamos cerca de una cisterna en el arroyo El Pedregroso para recolectar agua, pasa que deja de bombear y nos quedamos sin agua. Además, no hay luz y eso dificulta la comunicación”, explicó Pucheta. La falta de suministro eléctrico en la zona afectada no solo interrumpió el bombeo de agua esencial para combatir las llamas, sino que también dejó a gran parte de la población incomunicada, complicando la coordinación de los esfuerzos de auxilio.
Un conocido vidente aseguró poder ayudar en los incendios de Chubut y recordó su rol en el caso del ARA San Juan
Al cierre de la jornada, el combate contra el fuego en El Hoyo y Epuyén continuó siendo una prioridad para las autoridades provinciales y nacionales. Los brigadistas trabajaron intensamente para evitar que las llamas alcanzaran la Escuela N° 81 y para contener el avance hacia otras áreas urbanas. La investigación sobre el origen de los focos en el Cañadón Las Arenas quedó bajo la órbita de las autoridades competentes, mientras la comunidad permaneció en alerta ante la posibilidad de nuevos cambios en la dirección del viento. El esfuerzo conjunto entre organismos oficiales y voluntarios civiles fue la única barrera frente a un incendio que, por momentos, pareció imparable.
