El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, afirmó que Vaca Muerta será ‘transformativa’ en lo demográfico y que la Argentina ‘emerge como una potencia mundial en energía’. La estimación implica más que duplicar la población actual de ambas provincias, que el Censo 2022 situó en 1,46 millones de habitantes.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, proyectó que «en los próximos 30 años, va a haber una migración de 2 millones de personas a la zona de Neuquén y Río Negro» por el desarrollo de Vaca Muerta, una formación que, según dijo, será «transformativa» en lo demográfico. La definición la dio el jueves 5 de noviembre en una entrevista con Diario Río Negro, en el marco del 8.º Fórum Nacional de Energía que organizó LIDE Argentina en el hotel Alvear Icon de Buenos Aires.
En esa conversación, el ministro calificó a la cuenca como «un caso paradigmático» de la libertad económica en el país y la ubicó como el «epicentro» de la energía, uno de los dos grandes polos productivos de la Argentina, que a su juicio «emerge como una potencia mundial» en el sector. «Es impresionante lo que va a ocurrir», sostuvo, y describió el papel de su cartera como el de dar libertad a las empresas para invertir y producir, con el objetivo de «respetar los derechos de propiedad y que los productores que invierten sepan que sus contratos van a ser respetados».
En el plano político, Sturzenegger se mostró confiado en la continuidad del Gobierno («Estamos convencidos de que Milei reelige, porque los resultados están ahí. El 70% de la gente no quiere volver atrás»), anticipó que un segundo mandato consolidaría las reformas y consideró «probable» que hacia el final de ese período la estructura tributaria se parezca a la del RIGI, el régimen de incentivos que hoy rige para las grandes inversiones. En el texto publicado no hay referencias a la fuente ni a la metodología de la proyección demográfica.
Qué dicen los números de hoy
Para dimensionar la estimación, el Censo 2022 registró 710.814 habitantes en Neuquén y 747.697 en Río Negro, unos 1,46 millones entre ambas provincias según los resultados definitivos del Indec. Sumar 2 millones de personas en tres décadas implica más que duplicar esa población y sostener, en promedio, unas 66.700 llegadas por año, alrededor de 183 por día.
Según datos del Renaper procesados por la Dirección Provincial de Registros Civiles de Neuquén, en 2025 hubo 21.091 cambios de domicilio hacia esa provincia y en el primer semestre de 2026 se sumaron 13.147, con Río Negro como principal origen (2.160 trámites), seguida por Buenos Aires (1.965) y Mendoza (1.419). Ese ranking tiene una lectura regional: la porción más grande de quienes se radican en Neuquén llega desde la provincia vecina, por lo que no representa población nueva para el corredor que menciona Sturzenegger.
«No va a pasar»: los reparos de demógrafos y economistas
La hipótesis de una mudanza masiva hacia la cuenca ya había recibido objeciones de especialistas consultados por iProfesional a comienzos de noviembre. El demógrafo Rafael Rofman descartó un éxodo del conurbano hacia la cordillera con una frase corta, «No va a pasar», y argumentó que el petróleo, el gas y la minería son actividades intensivas en capital, que generan pocos empleos en comparación con las grandes industrias de otras épocas; Andrés López, director del IIEP (UBA-Conicet), sostuvo que «la gente no se mueve tanto como los economistas suponen», y Ricardo Arriazu coincidió: «La gente no se mueve. Tarda mucho en moverse».
En términos de empleo directo, el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) estimó que la industria necesitará entre 30.000 y 43.000 trabajadores adicionales hacia 2030, cerca de un 60% más que el nivel actual, mientras que la Fundación Mediterránea, en un informe del 30 de octubre, consideró que los grandes proyectos son importantes pero insuficientes para absorber el desempleo del resto de la economía.
En el territorio, el mensaje de las autoridades provinciales y municipales pone el acento en las condiciones de llegada: el gobernador Rolando Figueroa repite que «para mudarse a Neuquén hay que tener trabajo, no nos sobra ningún puesto de trabajo» y apuesta a formar mano de obra local en el Instituto Vaca Muerta, mientras que el intendente de Añelo, Fernando Banderet, pidió a quienes buscan empleo en la cuenca: «No vengan con sus familias». En esa localidad se radicaron más de 1.400 personas en 2024 y 1.700 en 2025, y el propio Banderet estimó que otro 20% no registró el cambio de domicilio, en un municipio con escuelas que tienen dificultades para sumar alumnos y un sistema de salud bajo presión.
