El club Flamengo reportó daños en el estadio Maracaná luego de la victoria de Boca sobre Vasco da Gama por 3-1 en las semifinales de la Copa Sudamericana. Los destrozos incluyen sillas rotas, baños y bares vandalizados, y daños en rampas y señalización.
El estadio Maracaná de Río de Janeiro registró daños materiales tras el partido en el que Boca Juniors venció por 3-1 a Vasco da Gama, el pasado jueves, por la revancha de las semifinales de la Copa Sudamericana. La denuncia fue realizada por Flamengo, uno de los clubes que administra el recinto, según un comunicado difundido este miércoles.
De acuerdo con el reporte del consorcio responsable de la operación del Maracaná, se registraron cientos de asientos rotos, baños y bares vandalizados, y daños en las rampas de acceso y en la señalización. Flamengo calificó el episodio como «inaceptable» y afirmó que los actos reflejan «el desprecio por el patrimonio de uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol mundial».
El club carioca, que administra el estadio junto con Fluminense, indicó que los daños obligaron a trabajar a toda marcha para reparar el recinto, que este jueves recibirá a más de 70.000 espectadores para el partido entre Flamengo y Estudiantes de La Plata por las semifinales de la Copa Libertadores.
Según medios locales, unas 300 sillas fueron vandalizadas, de las cuales 200 estarían en el área ocupada por la parcialidad de Boca. El diario Clarín, que permaneció en el estadio hasta después de finalizado el encuentro, no observó que los hinchas del conjunto argentino hayan provocado esos destrozos.
Vasco da Gama había recibido autorización para usar el Maracaná por decisión judicial, luego de que Flamengo y Fluminense se opusieran inicialmente a ceder el estadio.
En lo deportivo, Boca se impuso 3-1 y avanzó a la final de la Copa Sudamericana, mientras que Vasco da Gama quedó eliminado.
