Las unidades que operaron hasta el 31 de julio en Comodoro Rivadavia circularon por la zona rural y generaron interrogantes sobre su destino. Según pudo conocer ADNSUR, habrían sido vendidas y estarían siendo trasladadas de a tandas.
En las últimas horas, se viralizaron imágenes de los colectivos de la empresa Patagonia Argentina circulando por la zona de Cañadón Ferrays. Las unidades, que hasta el 31 de julio prestaron servicio en Comodoro Rivadavia, fueron observadas en ese sector y generaron consultas sobre su destino.
Según pudo conocer ADNSUR, los vehículos habrían sido vendidos a una empresa de Buenos Aires y estarían siendo trasladados de a tandas. De esta manera, su circulación por Cañadón Ferrays estaría vinculada con el traslado hacia su nuevo destino.
Hasta el momento, no trascendieron mayores precisiones sobre la cantidad de colectivos involucrados ni sobre los plazos previstos para completar el traslado. Tampoco se informó cuál será el destino final de las unidades ni qué ocurrirá con la flota que durante años estuvo vinculada al transporte público de la ciudad.
Patagonia Argentina dejó de operar oficialmente el servicio el 31 de julio, después de más de cinco décadas como prestataria. Desde el 1 de agosto, Solbus quedó a cargo de los recorridos urbanos.
La historia de Patagonia Argentina en el transporte urbano comenzó a principios de la década de 1970. Durante años compartió el servicio con Transportes Comodoro, hasta que en 2007 pasó a convertirse en la principal empresa prestataria tras la salida de aquella firma. Con el crecimiento de la ciudad, sus recorridos también se ampliaron para conectar distintos sectores de Comodoro Rivadavia, desde barrios históricos hasta nuevas zonas urbanizadas. La empresa llegó a operar numerosas líneas y sus colectivos se transformaron en una imagen característica del paisaje urbano local.
Los últimos años de Patagonia Argentina estuvieron atravesados por reclamos de usuarios relacionados con frecuencias, demoras, recorridos y el estado de algunas unidades. A esto se sumaron las dificultades económicas que afectaron al transporte público en distintas ciudades del país, con debates vinculados al financiamiento del sistema, los subsidios y el costo del servicio.
