La masa de pan de leche envuelve una salchicha con panceta y queso, y sale del horno como un bollo dorado. Ideal para la merienda, el mate o una salida al aire libre.
El pan relleno tiene nombre y apellido en el norte de España: pan preñao. Es un bollo de masa blanda que envuelve lo que le pongas y que en cada casa se hace distinto. Esta versión lleva una salchicha de cerdo, una feta de panceta y una de queso adentro, y es una de esas preparaciones que hacen feliz a cualquiera, sin protocolo ni cubiertos.
Ojo con el tiempo: si hacés la masa de pan de leche desde cero hay que esperar a que fermente y doble su volumen, así que el total se estira a unas dos horas y veinte. La cocción real, en cambio, son 30 minutos. Si querés ahorrar, prepará la masa el día anterior y dejála en la heladera, comprala ya hecha o usá la receta de pan que más te guste. Rinde cuatro bollos grandes y también quedan buenísimos al día siguiente, fríos o apenas entibiados en la tostadora.
Ingredientes
Para la masa de pan de leche
- 250 g de harina de fuerza
- 5 g de sal
- 10 g de azúcar
- 20 g de manteca a temperatura ambiente
- 75 ml de agua
- 75 ml de leche
- 12 g de levadura fresca
- 1 huevo para pintar
- Harina extra para espolvorear
Para el relleno
- 400 g de masa de pan de leche
- 4 salchichas de cerdo frescas
- 4 fetas de panceta
- 4 fetas de queso
- 1 huevo
- Harina, cantidad necesaria
Elaboración
- Extendé las salchichas y las fetas de panceta sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Horneá a 180 °C durante diez minutos, retirá y dejá enfriar. Este golpe de calor hace que suelten parte de la grasa y que el pan quede menos pesado.
- Espolvoreá la mesada con un poco de harina, cortá la masa en cuatro trozos y boleá cada uno hasta formar una esfera prolija.
- Tapá las bolitas con film y dejá que reposen diez minutos. Ese rato hace que la masa se relaje y después se estire sin encogerse ni romperse.
- Estirá cada bolita con un rodillo hasta conseguir un rectángulo, con las esquinas bien marcadas: son las que después te van a ayudar a envolver el relleno.
- Envolvé cada salchicha con una feta de queso y una de panceta. Poné una sobre cada rectángulo de masa, en el centro.
- Cerrá la masa tapando bien el relleno y sellá los bordes con los dedos, apretando firme. Si el queso se escapa durante el horneado, casi siempre es porque ese cierre quedó flojo.
- Acomodá los bollos sobre la bandeja con papel de hornear, dejando espacio entre ellos, y pintalos con huevo batido.
- Horneá a 200 °C durante unos 18 minutos, hasta que la superficie esté dorada y la masa se vea firme.
- Sacá del horno y dejá templar unos minutos. Se comen tibios, pero también son ideales en frío y a la mañana siguiente.
Tips
- Si preferís un pan más jugoso, salteá el primer horneado y poné la salchicha cruda dentro de la masa. Va a cocinarse igual con los 18 minutos de horno.
- El relleno admite variantes: chorizo colorado, salamín, morcilla o una versión dulce con chocolate y avellanas.
- Guardalos envueltos en un repasador limpio o en una bolsa de tela para que la masa no se ablande. Se congelan bien y se recuperan en el horno.
- Si la masa viene fría de la heladera, dejála veinte minutos a temperatura ambiente antes de estirarla: se maneja mucho mejor.
Artículo elaborado con asistencia de IA y bajo supervisión de un editor de ADNSUR.
