La sociedad FB Líneas Aéreas S.A., que opera la marca Flybondi, solicitó el concurso preventivo de acreedores el 2 de octubre. La presentación quedó radicada en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, a cargo del juez Guillermo Mario Pesaresi. La Justicia aún debe resolver la apertura formal del proceso.
La sociedad FB Líneas Aéreas S.A., que opera la marca Flybondi, se presentó en concurso preventivo de acreedores el viernes 2 de octubre. La presentación quedó radicada en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, a cargo del juez Guillermo Mario Pesaresi. La Justicia todavía debe resolver la apertura formal del concurso, por lo que la presentación no implica que el proceso concursal ya haya sido abierto.
La empresa dejó de realizar vuelos comerciales desde comienzos de agosto. Hasta ese momento, su flota en el país pasó de 13 aeronaves a tres, mientras las restantes fueron devueltas o permanecen vinculadas a procesos técnicos de restitución.
Cerca de 1.000 personas dejaron la empresa entre despidos y retiros voluntarios. Empleados y extrabajadores denunciaron demoras en el pago de indemnizaciones, incumplimientos de acuerdos y deudas salariales.
La compañía acumuló 27 cheques rechazados por más de $2.900 millones, además de deudas fiscales y embargos promovidos por organismos públicos y acreedores privados. También se registraron pedidos de quiebra de empresas que reclaman el pago de servicios y obligaciones comerciales.
Durante 2026, la compañía acumuló alrededor de 2.400 vuelos cancelados, con unos 383.000 pasajeros afectados, según relevamientos citados por medios especializados. Los reclamos incluyen devoluciones de dinero y otras obligaciones vinculadas con los servicios cancelados.
Organismos públicos vinculados con la actividad aerocomercial registraron reclamos y sanciones por la interrupción de los vuelos y los incumplimientos durante el año.
Con la presentación en concurso preventivo, la Justicia deberá analizar la solicitud y, si dispone la apertura, comenzará el proceso de verificación de los créditos reclamados por los acreedores y se establecerán las etapas previstas por la legislación concursal. El objetivo declarado por la empresa es negociar un acuerdo para reestructurar sus obligaciones y evitar una eventual quiebra.
