El peritaje del teléfono del principal imputado por el femicidio de Agostina Vega reveló una imagen de la víctima maniatada y más de 300 búsquedas de contenido de abuso sexual de menores. El dispositivo ya estaba intervenido por una causa por licencias apócrifas.
La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó nuevos elementos luego del peritaje realizado sobre el teléfono celular de Claudio Barrelier, principal imputado por el crimen.
El análisis del dispositivo permitió reconstruir parte del vínculo que el acusado había establecido con la joven antes del ataque y reveló información que ahora forma parte de la investigación judicial.
El teléfono ya estaba bajo intervención de la Justicia por una causa paralela relacionada con la presunta comercialización de licencias de conducir apócrifas. Esa circunstancia permitió que los investigadores contaran con información previa sobre las comunicaciones y actividades de Barrelier, que posteriormente fueron analizadas en el marco de la causa por el asesinato de Vega.
Según la información difundida por el periodista Leo García, de C5N, el contacto entre Barrelier y Agostina habría comenzado a través de Instagram en abril. La joven respondió por primera vez a comienzos de mayo y, a partir del 8 de ese mes, ambos mantuvieron un intercambio frecuente a través de la plataforma.
Uno de los principales elementos encontrados durante el análisis del celular fue una fotografía en la que aparece Agostina Vega maniatada de pies y manos por detrás de la espalda. De acuerdo con los investigadores, la imagen habría sido tomada pocas horas antes de la muerte de la joven, ocurrida en una vivienda del barrio Cofico, en Córdoba.
La investigación sostiene que Barrelier habría sometido a la víctima luego de suministrarle una sustancia para adormecerla. La fotografía recuperada del teléfono pasó a formar parte de los elementos incorporados al expediente y es analizada junto con el resto de las pruebas reunidas para reconstruir qué ocurrió en las horas previas al femicidio.
El peritaje también permitió detectar otros elementos que generaron preocupación entre los investigadores. En el dispositivo fueron encontrados más de 300 registros de búsquedas en sitios web relacionados con contenido explícito de abuso sexual de menores. Los investigadores también hallaron fotografías de otras mujeres maniatadas dentro del mismo domicilio donde habría ocurrido el ataque contra Agostina.
La información recuperada del celular abrió además una nueva línea de análisis sobre posibles hechos anteriores y otras eventuales víctimas. Los investigadores deberán determinar el origen de las fotografías, las circunstancias en las que fueron tomadas y si existe algún vínculo entre esos registros y otros delitos que puedan haber sido cometidos.
