La actividad de fractura shale en Vaca Muerta alcanzó en julio las 2.010 etapas, el registro mensual más bajo del año, según el relevamiento de NCS Multistage.
La actividad de fractura shale en Vaca Muerta alcanzó en julio las 2.010 etapas, el registro mensual más bajo en lo que va de 2026, según el relevamiento mensual elaborado por Luciano Fucello, country manager de NCS Multistage.
El número representa una corrección respecto del máximo histórico registrado en junio, cuando la actividad encadenó varios meses de incrementos. A pesar de la baja mensual, julio fue el mes de mayor actividad para ese período desde que se lleva la serie histórica.
El análisis de NCS Multistage señala que «una golondrina no hace verano, y un mes aislado tampoco define una tendencia». No obstante, advierte que el dato no debe ignorarse, ya que al ser el registro más bajo del año obliga a monitorear la evolución en el segundo semestre.
La variación podría responder a factores operativos y de programación, como la secuencia de los pads, la disponibilidad y mantenimiento de los sets de fractura, y el cronograma de cada operadora.
El punto de atención es el equilibrio entre perforación y completación. Para sostener el ritmo de los sets se requiere un inventario suficiente de pozos perforados que esperan ser fracturados. Si ese stock se reduce, el cuello de botella podría trasladarse a la disponibilidad de pozos listos para completar.
Con siete meses transcurridos, la meta de acercarse a las 28.000 etapas en todo 2026 sigue siendo alcanzable, aunque exige sostener un segundo semestre de alta intensidad. La tendencia de fondo continúa siendo expansiva, aunque el relevamiento remarca que el crecimiento no es automático ni lineal, y julio funciona como recordatorio de que la curva puede tener mesetas.
