La agrupación HIJOS organiza este lunes una jornada abierta en el histórico subsuelo de la diagonal 77, donde funcionó un refugio contracultural y se celebró la boda oculta de dos militantes desaparecidos.
Las paredes de la diagonal 77 entre las calles 4 y 46, en la ciudad de La Plata, guardan un espacio clave del patrimonio cultural argentino. Este lunes, entre las 17 y las 20, la agrupación HIJOS La Plata abrirá las puertas de ese sótano para realizar una jornada de acceso libre que vincula la historia del rock nacional con la memoria colectiva.
El lugar fue habitado por Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota durante sus primeros años de gestación, funcionó como sala de ensayo para Luca Prodan y fue el escenario donde el Indio Solari grabó una de sus entrevistas periodísticas más conocidas.
El espacio fue fundado en la década de 1960 por el promotor cultural Antonio Silvestri como un teatro alternativo, y con el tiempo se transformó en un punto de ensayo y refugio para músicos del circuito independiente, fuera de los radares de la censura estatal.
El inmueble también está vinculado a la historia política del país. A las 19 se realizará el acto central de la jornada para recordar a Nora Silvestri y Julio César Cagni, en el aniversario de su secuestro y desaparición en 1977. Ambos integraban la Juventud Guevarista y utilizaban el sótano para encuentros de militancia, donde celebraron su casamiento clandestino antes de ser capturados.
El hijo de Nora y Julio César estará presente durante las actividades. Músicos de la ciudad interpretarán canciones ligadas al rock nacional. Los organizadores señalaron que el objetivo es mantener viva la memoria de las víctimas del terrorismo de Estado.
