La fiscal Débora Barrionuevo pidió que un hombre acusado de abuso sexual, privación ilegítima de la libertad y otros delitos contra su expareja sea llevado a juicio. El imputado permanece con prisión preventiva domiciliaria.
La Fiscalía presentó la acusación por una serie de hechos que habrían ocurrido en un contexto de violencia de género. Durante la audiencia se expusieron detalles de la investigación y las pruebas reunidas en la causa.
La fiscal Débora Barrionuevo solicitó la elevación a juicio de una causa contra un hombre acusado de cometer distintos delitos contra su expareja en Chubut, entre ellos abuso sexual, privación ilegítima de la libertad, lesiones y violaciones a medidas judiciales de protección.
Sostienen que los hechos investigados no fueron episodios aislados, sino que formarían parte de un contexto de violencia de género sostenido en el tiempo. Para fundamentar el pedido, la Fiscalía incorporó testimonios, informes médicos y pericias psicológicas realizadas durante la investigación.
El imputado permanece bajo prisión preventiva domiciliaria y, según se informó, realiza tratamiento psicológico mientras avanza el proceso judicial.
Ocho hechos bajo investigación
La acusación presentada por la Fiscalía contempla ocho episodios que, según la investigación, marcarían una escalada de violencia contra la víctima. Entre los delitos atribuidos al acusado se encuentran abuso sexual, violación de domicilio, privación ilegal de la libertad, lesiones leves e incumplimiento reiterado de órdenes judiciales de restricción de acercamiento.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, el imputado habría desobedecido en distintas oportunidades las medidas de protección dictadas por la Justicia para resguardar a la mujer, incrementando la situación de riesgo denunciada.
Las pruebas que presentó la Fiscalía
Para solicitar que la causa avance a juicio oral, la representante del Ministerio Público Fiscal destacó la incorporación de diferentes elementos probatorios reunidos durante la investigación. Entre ellos se encuentran la declaración de la víctima, testimonios de personas de su entorno, informes médicos que documentarían lesiones denunciadas y un peritaje psicológico forense.
Según la acusación, los informes especializados permitieron analizar tanto el impacto sufrido por la víctima como distintos aspectos vinculados al imputado. Los estudios psicológicos describieron, según la Fiscalía, un cuadro de profunda afectación emocional en la mujer y una situación de vulnerabilidad extrema en el contexto de los hechos investigados. En relación con el acusado, los informes incorporados señalaron dificultades vinculadas al control de impulsos y al manejo emocional.
La violencia como un proceso continuo
En su presentación, la fiscal Barrionuevo planteó que los hechos deben ser analizados dentro de un marco de violencia de género y no como situaciones independientes. La acusación sostiene que la reiteración de episodios de violencia física, psicológica y sexual habría reflejado una dinámica de poder y control ejercida sobre la víctima.
Con el pedido de elevación a juicio, ahora deberá avanzar la etapa correspondiente para que la Oficina Judicial establezca la fecha del debate oral y público. Mientras tanto, el expediente continúa bajo seguimiento judicial con el imputado sujeto a las medidas dispuestas por la Justicia.
Gacetilla del Ministerio Público Fiscal, con edición de un periodista de ADNSUR
