La Casa Rosada reactivó negociaciones con mandatarios provinciales para avanzar con la reforma electoral, priorizando la eliminación de las PASO antes del próximo calendario político.
El Gobierno nacional reactivó las conversaciones con gobernadores aliados para intentar avanzar con la reforma electoral impulsada por La Libertad Avanza, un proyecto que permanece sin consenso respecto a la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
El ministro del Interior, Diego Santilli, fue designado como interlocutor con los mandatarios provinciales y mantuvo reuniones con gobernadores que previamente acompañaron iniciativas del Gobierno nacional. La estrategia del oficialismo apunta a conseguir respaldo político de las provincias en un contexto de reclamos por fondos, obra pública y negociaciones vinculadas al escenario electoral.
Además de la reforma electoral, la Casa Rosada busca avanzar con otros temas prioritarios, como los pliegos de jueces que esperan tratamiento en el Senado. La intención del oficialismo es acelerar las negociaciones para garantizar acuerdos mínimos que permitan destrabar el debate parlamentario. Según fuentes del entorno presidencial, la eliminación de las PASO continúa siendo un objetivo central del Ejecutivo, pese a resistencias de sectores dialoguistas y aliados circunstanciales.
En paralelo, se desarrollaron encuentros internos de dirigentes de La Libertad Avanza para definir la estrategia legislativa y analizar posibles concesiones con los gobernadores. Santilli también conversó con el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, sobre alternativas para impulsar el tratamiento de los proyectos en las próximas semanas.
Fuentes cercanas a la Casa Rosada afirmaron que el Gobierno considera que la reforma electoral «se tiene que mover sí o sí» y que el oficialismo está dispuesto a negociar algunos puntos del proyecto para lograr respaldo parlamentario. Mientras tanto, las provincias continúan presionando por mayores recursos y soluciones vinculadas a infraestructura y financiamiento, en una negociación que combina necesidades económicas con posicionamiento político de cara al próximo proceso electoral.
