En la audiencia de control de detención, el Ministerio Público Fiscal reconstruyó los hechos que derivaron en la muerte de Mariana Soledad Calfuquir y las heridas de Luis Damián Uribe, ocurridos el 19 de mayo en Comodoro Rivadavia.
Durante la audiencia de control de detención de Juan Julio Serrano y Mayco Emiliano David Serrano, realizada este jueves al mediodía, la Fiscalía expuso la reconstrucción de los hechos ocurridos la noche del martes 19 de mayo en la calle 12 de Octubre de Comodoro Rivadavia, que culminaron con la muerte de Mariana Soledad Calfuquir (33) y lesiones graves a Luis Damián Uribe.
Según el relato fiscal, alrededor de las 19:55, Luis Uribe llegó a bordo de un Volkswagen Gol a la vivienda de los Serrano. Previamente, Uribe se había presentado exaltado en la Seccional Séptima manifestando haber sido agredido. En el interior del vehículo, los investigadores hallaron 44 cartuchos a bala. En el exterior de la vivienda se encontraron dos vainas servidas calibre 9 milímetros y marcas compatibles con el arrastre de un vehículo.
La Fiscalía indicó que varios vecinos se negaron a declarar por temor, pero se avanzó con el relevamiento de cámaras de seguridad mediante orden judicial. Una de las cámaras posee audio aunque la imagen no es clara, mientras que otra registra imágenes nítidas sin sonido. Los investigadores solicitarán colaboración a especialistas universitarios para mejorar la reconstrucción de la escena, dado que los ladridos de perros dificultan la comprensión del audio.
En los registros de audio se escucha una discusión previa. Según la Fiscalía, se oye decir: “Julio, ¿lo querés llamar? ¿Cuándo te debí plata? Gil de mierda, andate a la concha de tu madre”, tras lo cual se escuchan detonaciones de arma de fuego.
La reconstrucción fiscal sostiene que Uribe descendió del vehículo y mantuvo un intercambio verbal con Mayco Serrano. Luego, Mayco ingresó al domicilio y salió Juan Julio Serrano, con quien continuó la discusión. Según la acusación, Uribe volvió hacia el auto, descendió otra vez y habría exhibido un arma de fuego antes de que comenzaran los disparos.
La Fiscalía describió que Mayco Serrano efectuó los disparos desde el interior del patio de la vivienda, oculto detrás de un portón corredizo negro y aprovechando obstáculos visuales como árboles, vegetación y postes de luz. “El vehículo estaba estacionado prácticamente paralelo al domicilio. Calfuquir se encontraba sentada y no había manera de que pudiera anticipar la agresión”, explicó el fiscal.
Los investigadores sostienen que Mayco Serrano realizó al menos tres disparos con una presunta pistola calibre 9 milímetros. Uno de los proyectiles impactó en la sien derecha de Calfuquir, provocándole un traumatismo craneoencefálico fatal. Otro disparo hirió a Uribe en el hemitórax izquierdo, quien logró subir al vehículo y escapar del lugar. El arma utilizada no fue secuestrada, aunque en la autopsia se recuperaron proyectiles compatibles con calibre 9 milímetros, y en las inmediaciones se hallaron vainas del mismo calibre.
El Ministerio Público Fiscal imputó provisoriamente a ambos hermanos por homicidio doblemente agravado por alevosía y por el uso de arma de fuego, en concurso ideal con tentativa de homicidio agravado. La acusación sostuvo que respecto del ataque contra Uribe existió dolo directo, mientras que en la muerte de Calfuquir se configuró dolo eventual, debido a que el tirador abrió fuego hacia un vehículo sabiendo que había otra persona en el interior.
Sobre la participación de Juan Julio Serrano, la Fiscalía señaló que su intervención habría sido necesaria para concretar el ataque, al desplazar deliberadamente a Uribe hacia una zona desde la cual Mayco tendría mejor ángulo de visión para disparar. “Lo que se observa es un movimiento que pareciera trasladar esa conversación hacia una parte más trasera del vehículo”, afirmó el fiscal, quien remarcó que el accionar de ambos hermanos habría sido coordinado.
La agravante de alevosía se fundamentó en que las víctimas no tuvieron posibilidad de prever la agresión ni defenderse, mientras el atacante permanecía protegido detrás del portón. Ambos imputados permanecen detenidos mientras continúa la investigación judicial.
