El presidente y CEO de YPF expuso en las 13° Jornadas de Energía en Neuquén y detalló los planes de producción, el oleoducto Vaca Muerta Sur, el proyecto Argentina LNG y la política de combustibles.
Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, expuso el martes en el segmento «Argentina Exporta» de las 13° Jornadas de Energía organizadas por el Diario Río Negro. Allí afirmó que la compañía apunta a convertirse, hacia 2031, en una de las empresas de producción no convencional más grandes del mundo y escalar al top 20 global. «En 2031 vamos a estar entre las más grandes no convencionales del mundo», declaró ante empresarios, funcionarios y referentes del sector energético reunidos en Neuquén.
En materia de producción, Marín anticipó que para abril de 2027 la compañía espera superar «ampliamente» los 250.000 barriles diarios y que la cantidad de equipos de perforación podría pasar de 19 a más de 25 rigs. Actualmente operan cerca de 35 equipos en el yacimiento patagónico. Sobre el oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS), indicó que no hay fecha definitiva pero que la compañía trabaja con una proyección hacia principios de 2027. Estimó que el ducto podría transportar hasta 800.000 barriles y consideró que superar el millón de barriles de exportación sería «un hito relevante para la Argentina».
El Proyecto Argentina LNG ocupó buena parte de la exposición. Marín confirmó que avanzan dos licitaciones vinculadas a la futura comercialización del desarrollo y que YPF está próxima a cerrar contratos de venta de gas licuado con dos países de Europa. Respecto del financiamiento, explicó que el objetivo inicial era avanzar con documentación en los primeros días de junio, aunque consideró más razonable proyectar avances hacia diciembre. «Tenemos tres veces más dinero del que licitamos, pero es más complejo», afirmó. Marín también confirmó que YPF presentó formalmente su adhesión al RIGI.
Otro de los temas fue la política de precios de combustibles. Marín explicó el mecanismo del denominado «segundo buffer», que mantiene por 30 días el precio en las estaciones de servicio en el contexto del conflicto en Medio Oriente. «Sabíamos que íbamos a tener que subir la nafta muchísimo. Decidimos trasladar solamente el impacto de los precios de YPF», dijo. Y fue enfático: «Esto no es un congelamiento de precios». Según agregó, esa estrategia impactó en la demanda, que actualmente se ubica 6,5% por encima del año anterior. Las ganancias de YPF durante este año, adelantó Marín, serán «las más altas de la empresa» y serán reinvertidas.
