Una menor de cuatro años murió luego de ser atacada por un perro en un terreno baldío de Cosquín, Córdoba. La autopsia reveló que la causa del fallecimiento fue un shock hipovolémico por una lesión en la arteria carótida.
Una niña de cuatro años falleció este miércoles en la localidad cordobesa de Cosquín tras ser atacada por un perro en un terreno baldío cercano al cementerio local. El hecho ocurrió cerca del mediodía y generó conmoción entre los vecinos y las autoridades, que investigan las circunstancias del suceso.
Según información preliminar, la menor había salido sola de su vivienda y caminó hasta el terreno ubicado sobre calle Jerónimo. Allí fue sorprendida por el animal, que la atacó y le provocó heridas graves en el cuello y la cabeza.
Testigos alertaron a los servicios de emergencia, y en pocos minutos llegaron efectivos policiales, bomberos, personal de la Guardia Local y médicos. Sin embargo, la niña ya no presentaba signos vitales al momento de la asistencia.
Un trabajador del cementerio relató que escuchó gritos y se acercó para intentar auxiliarla. “El perro estaba muy agresivo. No nos dejaba entrar. Fui con un palo y una botella de agua para intentar ahuyentarlo, pero cuando nos acercamos entre cuatro personas, retrocedió”, declaró. Agregó que lo primero que observó fue “un enorme charco de sangre” y que la menor ya no reaccionaba.
Horas después, la Fiscalía de Segundo Turno de Cosquín informó los resultados preliminares de la autopsia. El informe forense indica que la niña murió a causa de un shock hipovolémico provocado por una lesión grave en el cuello que afectó la arteria carótida izquierda. Además, el cuerpo presentaba 14 heridas profundas entre el cuello y la cabeza, y 18 escoriaciones superficiales compatibles con el ataque.
Los investigadores manejan como hipótesis principal que el animal estaba comiendo cuando la menor se acercó, lo que habría desencadenado la reacción violenta. Aún se realizan pericias y se recaban testimonios para determinar si existe responsabilidad de terceros.
La causa está a cargo de la fiscal Silvana Pen, quien ordenó diversas medidas para esclarecer los hechos. Hasta el momento, no se ha confirmado si el perro tenía dueño, si pertenecía a la familia de la víctima o si era un animal callejero.
